Nejbet
o Nekhbet o Nejabit "la blanca". Así como Uadyet es la diosa tutelar del Bajo Egipto, Nejbet es la representante del Sur; ambas diosas son protectoras del monarca en su función de rey de las dos tierras y ambas personifican las coronas en sí mismas. Llamada "la blanca de Nejeb" este título se pone directamente en relación con el color de su animal representativo, el buitre y con el color de la corona a la que representa, la mitra blanca del Sur (Alto Egipto). Nejbet, es una diosa del Predinástico, que más tarde se encuentra en los Textos de las Pirámides, donde se la denomina "Corona Blanca" y "Misteriosa de Per Uer". No obstante, a comienzos del Imperio Antiguo, no aparece representada con el nombre de Nejbet, sino bajo el aspecto de una de "Las Dos Damas" (Uadyet la cobra del Norte y Nejbet el buitre del Sur), que por otro lado, es uno de los títulos que lleva el rey en uno de sus cinco nombres. Ellas amamantan con su leche al soberano para imbuirle de divinidad. Esta diosa pertenece al ciclo solar, ya que algunos textos la hacen "madre del Sol", del rey y de los dioses, a los que asiste en el nacimiento, mientras que en otros, inexplicablemente se encuentra como "hija de Ra". De igual modo, lleva el título de "misteriosa de los uadis desérticos" en relación con la entrada a estos cauces secos de ríos antiguos, en las proximidades de su ciudad, Nejeb. Nejbet es una diosa poderosa y temible que se sitúa sobre la cabeza de Ra y del monarca para servir de defensa escupiendo fuego y aniquilando a todo el que considere dañino. De este modo, aparece sobre la frente de ambos bajo forma de buitre, acompañado de la cobra (Uadyet). Puede figurar igualmente bajo el aspecto de una cobra, como su compañera Uadyet, para dejar más patente el sentir de la necesidad de la dualidad. En el mito solar hace la función de madre del Sol (en otros textos hija), asimilándose a Hathor, Hesat, Mut y Nut. Fusionada en el mito osiríaco, es la esposa de Jentamentiu, y de Hapi en el relativo a la fertilidad. A partir de comienzos del Imperio Nuevo, se asimila a Heket de Antínoe en su función de facilitar el nacimiento real. Su iconografía es de una diosa buitre blanca, o mujer con la corona blanca del Alto Egipto sobre la cabeza. Otra curiosa apariencia, que sólo se encuentra cuando se quiere enfatizar su papel de madre, es la de una vaca. Originaria de Nejeb, fue venerada en todos los santuarios, sobre todo en los del Alto Egipto. Fue la señora de Hieracómpolis (Nejen). También venerada en Elkab o El-Kab (Nekhbet, Nejeb, Nebti o Nesut-Bit), la capital del 3er nomo altoegipcio, a 85 km al sur de Luxor, que mantuvo desde la época prehistórica hasta la bizantina su gran significación, especialmente religiosa, como lugar de culto de la diosa buitre Nejbet. Presidía los partos. Era la diosa buitre, que desde su remotísimo origen formaba con Uto-Wadjet, la diosa serpiente de Buto, una doble protección para el faraón, señor del Alto y Bajo Egipto, que tenía entre su titulatura real la de "el señor de las dos damas".

