Nun

Según las distintas cosmogonías egipcias, el Nun es un elemento básico en todas ellas. Es el Océano primigenio, el agua caótica y beneficiosa de donde emerge el primer trozo de materia sólida y comienza la creación. Estas aguas carecían de superficie, se encontraban extendidas por todo el universo y en ellas estaba diluido el dios Atum. Igualmente, en él se encuentran inmersas todas las fuerzas que más tarde darán cuerpo al mundo y a sus seres. Por todo ello, en los textos se le denomina "el Padre de los Dioses" ya que en sus aguas se encontraba el germen de la vida. El mito guarda relación directa con la observación de la naturaleza. Cuando el Nilo inundaba el país, tras un tiempo, las aguas comenzaban a retirarse, dejando al descubierto pequeñas isletas con agua estancada donde rápidamente y por la acción del sol empezaba a surgir la vida. De este modo, los egipcios interpretaron que este suceso era el que había ocurrido en el comienzo de los tiempos y se le puso en relación indirecta con las aguas prenatales ya que el sol nace de un mundo acuático entre "los muslos de Nut". Una muestra del Nun, se encontraba en los lagos sagrados de los templos y bajo la tierra, es decir en las aguas freáticas, y de él surgía la crecida del Nilo desde una gruta misteriosa situada en la isla de Elefantina. En los santuarios, el lago con las aguas del Nun era utilizado para que el clero pudiera purificarse y renacer mágicamente, antes de llevar a cabo los rituales litúrgicos sagrados. Aunque carecía de culto, se encontraba representado en tumbas y templos. Finalmente fue identificado con una de las horas de la noche. En Hermópolis tiene por esposa a Naunet, personificación de las aguas del cielo (Ver, Ogdóada de Hermópolis). Algunos textos identifican a Neit como su contrapartida femenina. En algunos momentos, cuando se quiere enfatizar la función creadora de Amón y de Ptah se le identifica con ellos. En algunos textos es el Ba del Sol, mientras que en otros se le menciona como el padre de Atum. Su iconografía es la de un hombre con los brazos levantados sujetando la tierra y la barca de Ra. Involucrado en todos los mitos de creación, pero sobre todo con los de Heliópolis y Hermópolis. En Hermópolis figura como un hombre con cabeza de rana. En Heliópolis puede tener aspecto humano con los brazos levantados sujetando la barca solar. Ocasionalmente lleva sobre la cabeza dos altas plumas o con su nombre jeroglífico sobre ésta. Originario posiblemente de Hermópolis. No tuvo centros específicos de culto, aunque fue representado en multitud de santuarios (ej., Osireium en Abidos).
 
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