Nut

En origen, esta divinidad egipcia pudo ser una antigua Diosa-Madre que se integra al mito de Heliópolis. Nut es la deidad que representa al universo físico, a la bóveda celeste y como tal, figura con los astros navegando en el interior de su cuerpo. Ella se traga cada noche a Ra, que recorre su cuerpo y por la mañana aparece completamente renacido en forma de escarabajo (Ver, Jepri), después de que la diosa le haya dado a luz. En este aspecto puede ser representada dos veces, una como cielo diurno y otra como el nocturno. Lleva el título de "Señora de Heliópolis", "la Grande que da el Nacimiento a los Dioses", uniéndola al ciclo solar. La leyenda de origen heliopolitano cuenta cómo en los comienzos, Nut y su esposo Geb se encontraban unidos. Su padre Ra sentía una enorme envidia y creó al aire Shu, al que ordenó que se colocara entre ambos para mantenerlos separados. De este modo se formó un espacio donde pudieron vivir animales, hombre y plantas. Continuando con la leyenda y atendiendo a lo que nos narra Plutarco, ambos dioses no habían tenido descendencia y pugnaban por permanecer juntos. Thot, entristecido por este hecho, optó por retar al creador a un juego de suerte, apostando que en el caso de que el dios de la sabiduría ganara, el creador le regalaría cinco días, los cuales fueron ofrecidos a Geb y Nut para que pudieran procrear. De este modo en cada uno de estos días, llamados epagómenos, (eran los días añadidos al año para formar un total de 365), pudo dar la diosa a luz clandestinamente a Osiris, Haroeris, Seth, Isis, y Neftis en este orden. Bajo el aspecto funerario, al igual que da a luz al Sol, también hace renacer a los difuntos y les acoge en Más Allá. Ella es diosa del cielo nocturno y diurno y en algún momento pudo ser la deidad a la que se encomendaban los difuntos. Por ello, suele ser representada en el interior de la tapa de los sarcófagos, mientras que su esposo personificará la caja, introduciéndose el difunto en un auténtico microcosmos que simboliza la unión de ambos esposos antes de que fueran separados. De igual modo ocurrirá con el techo y el suelo de la tumba. Hija de Shu y Tefnut, y esposa de Geb según la cosmogonía heliopolitana, donde es la contrapartida femenina en la segunda pareja de la creación. En el mito solar es madre del Sol, al que alumbra cada mañana. Estaba relacionada con otras diosas celestes: Mut, Hathor, etc., con esta última compartía un árbol sagrado: el sicomoro. Su iconografía es la de una mujer arqueada sobre la tierra, a la que se sujeta mediante sus manos, apoyadas en el horizonte Oriental y sus pies situados en el Occidental (otros textos ubican sus miembros en los cuatro puntos cardinales). Tiene el cuerpo cubierto de estrellas. También, la de una mujer con un vaso sobre la cabeza y el símbolo jeroglífico del cielo. En los textos más antiguos aparece como una abeja con gran poder sobre los dioses. Bajo su aspecto animal se muestra como una vaca celeste con la panza estrellada fusionada a Methyer. Originaria de Heliópolis. Venerada en multitud de santuarios entre los que cabe destacar Dendera. Bajo la forma de Opet-Nut, diosa madre de Osiris, fue venerada en un templo tardío levantado en Karnak muy cerca de la puerta sur. Era a menudo representada en las pinturas funerarias o en las cámaras osiríacas como diosa vivificadora.
 
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