Vettonia
o Vetonia. El territorio de la península Ibérica que en la actualidad forman las provincias de Ávila y Salamanca, así como parte de las de Zamora, Toledo y Cáceres, compartió en los siglos inmediatos al año 500 a.C. una identidad cultural que fue reconocida en los textos de los escritores clásicos griegos y romanos con el nombre de Vettonia o región de los pueblos vettones. Estas gentes se sedentarizaron, ensanchando los territorios en pastos y tierras de cultivo, registrando un importante incremento demográfico e importantes muestras de jerarquización social. La población se estableció en asentamientos cada vez más importantes, protegiéndolos con murallas, torres y fosos. Estos poblados fortificados (oppida) se conocen genéricamente como castros. Su importancia fue muy variable: desde pequeñas aldeas menores de una hectárea, pobladas por unas pocas familias, hasta castros de 20 a 70 Ha., habitados por varios centenares de personas. En época tardía algunas ciudades rebasarían incluso estas cifras. Los sitios elegidos para vivir solían ser puntos elevados y de difícil acceso, en la confluencia de dos o tres cauces y junto a excelentes vías de comunicación. Aunque no se puede afirmar rotundamente, una gran parte pudo haber contado con murallas. Los últimos estudios sobre los vettones coinciden en situar la frontera occidental de este pueblo en el río Côa, afluente del Duero por su margen izquierda, que transcurre paralelo al río Águeda y por la actual frontera con Portugal (en su afluente Ribeira de Toures). Al revés de lo que ocurría con las fronteras geopolíticas y de influencia de las tribus prerromanas, muy cambiantes en la antigüedad, aquí estan perfectamente delimitadas por los cañones y gargantas denominadas arribes en el oeste de las actuales provincias de Salamanca y Zamora; la cita de Lancienses Transcudani en el puente de Alcántara, que los diferenciaba de los vettones de Lancia Oppidana, reafirma el carácter separador del río Côa. La frontera quedaba así delimitada con astures al otro lado del Duero y desde la desembocadura del Tormes mas allá de Ledesma, y con los lusitanos al oeste, al otro lado del río Côa, remontando este hasta el sur para describir una línea al sur de Ciudad Rodrigo hasta la Sierra de Gata. Y continúa hacia el suroeste por el valle del Eljas hasta su desembocadura en el Tajo, más o menos siguiendo la actual línea fronteriza entre la provincia de Cáceres y Portugal. La frontera sur de Vetonia es más compleja, pudiendo llegar hasta el Guadiana, pues cerca de este río se han descubierto también verracos. Todos los castros vettones situados al norte del Guadiana tienen la misma estructura defensiva y los materiales de sus necrópolis son idénticos a los encontrados en los castros de la provincia de Ávila. Ver, Ulaca, Las Cogotas, Vettones.

