Julia
(39 a.C.-14). La única hija legítima del emperador Augusto. Su madre fue Escribonia, pero Julia fue criada por su padre y su madrastra, Livia. Se casó en el 25 con su primo M. Claudio Marcelo y, tras la temprana muerte de este en el 23, se casó con Marco Vipsanio Agripa en el 21. Tuvo cinco hijos de Agripa: Gayo César, Lucio César, Julia, Agripina y Agripa Póstumo. Por último, Augusto forzó su boda en el 11 a.C. con Tiberio, que la detestaba y que tras tener con ella un hijo, que murió durante su infancia, se retiró en el 6 a.C. a Rodas sin ella. Sus desórdenes, que habían escandalizado a Roma, fueron la razón por los que su padre quiso condenarla a muerte. Pero esta pena se conmutó en destierro a la isla de Pandataria (2 a.C.). Su madre la acompañó al exilio. Más tarde fue trasladada a Regium, donde murió en el mismo año que su padre, tras haberle retirado Tiberio una pensión que percibía, por lo que murió casi en la indigencia.

