Treinta Tiranos

La captura del emperador Valeriano por Sapor I, cerca de Edesa, cuando trataba de pactar un armisticio (260), dejó a su hijo Galieno solo al frente del Imperio (260-268), en una situación extremadamente crítica. Ya antes (258), había tenido que abandonar el limes renano para enfrentarse en el Danubio a la usurpación de Ingenuo, comandante del ejército panonio, que había sido aclamado por sus tropas. Si bien Ingenuo fue derrotado y muerto, la ausencia de Galieno permitió a los francos romper de nuevo el limes y avanzar en sus correrías por la Galia central y meridional hasta Hispania, mientras los alamanes, a través de los Alpes, caían sobre el valle del Ródano. Galieno consiguió derrotarlos cerca de Milán (260) y eliminar el peligro que se cernía sobre Italia. Fue entonces cuando se extendió la noticia de la catástrofe de Edesa, que provocó la anarquía general y una serie interminable de pronunciamientos militares en las provincias, donde los soldados proclamaron emperadores a sus respectivos comandantes. La mayoría apenas son otra cosa que nombres, en una confusa lista de usupadores, que la Historia Augusta reune bajo el nombre de los "Treinta Tiranos", por una comparación deliberada y carente de sentido con los Treinta Tiranos de la Atenas clásica. Sólo interesan dos de ellos (Póstumo y Odenato), que, en la Galia y Oriente respectivamente, dieron vida sendas formaciones políticas de real significación para la historia del Imperio. La lista de la Historia comprende: en las provincias Gálicas a Póstumo, Póstumo el Joven, Loliano (Leliano) , Mario, Victorino, Victoria, Victorino el Joven, Tétrico, Tétrico el Joven. En Siria estaban Ciriades, Balista, Macriano, Macriano el Joven, Quieto. En Palmira figuraban Odenato, Zenobia, Herodes, Herenio, Tomolao, Meonio. En Egipto se lista a Emiliano. En Isauria figura Trebeliano. En el este, Saturnino. En Cartago, Celso. En Ilírico hay que contar a Ingenuus, Regaliano, Valente, Aureolo. En Tesalia, a Pisón. En Acaya, otro Valente. Tito (usurpador en tiempo de Maximino el Tracio) y Censorino (en tiempo de Claudio II) completan la lista de treinta si se omite a las mujeres. El número puede aumentar con, por ejemplo, Faustino, que se dice que se rebeló contra Tétrico.
 
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