Judá

Uno de los dos reinos constituidos por las tribus del sur de Palestina como consecuencia de la división del reino de Salomón ocurrida a su muerte, hacia 931 a.C.. Se componía de las tribus de Judá y Benjamín. Hasta el siglo VIII a.C. el reino de Judá tuvo un papel relativamente poco importante. Se sucedieron, entre otros, los reinados de Roboam (931-913 a.C.), de Josafat (870-848 a.C.) y de Atalía (841-835 a.C.), caracterizado este último por una crisis religiosa y social. Durante el reinado de Ozías (781-740 a.C.), Judá disfrutó de una cierta prosperidad económica. Tras producirse la caída de Samaria (722 a.C.), por el rey asirio Sargón II, Ezequías (716-687 a.C.) llevó a cabo una profunda reforma religiosa del reino e intentó una restauración nacional. Aliado con Egipto, se vio obligado, sin embargo, a pagar a Asiria un gravoso tributo en 701. Durante el reinado de Josías (640-609 a.C.) se produjo la caída de Nínive (612 a.C.), sustituyendo Babilonia a Asiria. En el reinado de Sedecías (598-587 a.C.) Jerusalén cayó en manos de Nabucodonosor (587 a.C.), con quien terminó el reino de Judá; el templo, dedicado a JHVH y símbolo de la religión judía, fue destruido y parte de la población fue deportada a Babilonia. Con el tiempo Judá se convertiría en la provincia romana de Judea, de donde procede el nombre de "judíos". Ver, Cronología de Judá.
 
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