Cretense
Perteneciente o relativo a Creta, isla del Mediterráneo. La antigua civilización cretense tuvo gran importancia desde la prehistoria y nos ha revelado mejor que ninguna otra cultura la evolución del hombre desde la Edad de Piedra hasta la Edad del Bronce, donde se desarrolló la conocida civilización Egea, también llamada minoica. Tres períodos que van desde el año 3.000 al 1.250 a.C.. El Minoico Antiguo (3.000-2.000 a.C.) corresponde a la época de mayor crecimiento de la población, con fundación de ciudades y colonias en el Mediterráneo. En el Minoico Medio (2.000-1.600 a.C.), Creta mantuvo lazos comerciales con Egipto, Siria y Mesopotamia y fue la época de construcción de los grandes palacios de Festos, Hagia Triada y Cnossos. El Minoico último, llamado tardío (1.600-1.250 a.C.). A esta época corresponde la expansión del poderío cretense, cuyo imperio comercial dominaba todo el Mediterráneo oriental. Fue en este período cuando los grandes palacios se ampliaron. A partir de 1.250, se inició su decadencia y se relaciona con el aumento del poder de las culturas helénicas (Micénicas) subalternas, donde las florecientes ciudades desaparecen y son sustituidas por pequeñas comunidades. La cultura cretense no llegó a desaparecer en su totalidad, sino que ejerció una potente influencia, a través de la civilización micénica, en el nacimiento del arte helénico. La cultura cretense se extiende desde el 4.000 a.C. hasta el 1.000 a.C. en perfecta continuidad. Este período corresponde al período de la historia egipcia entre las llamadas protodinastías y la Dinastía XXXIII.

