Alejandro de Abonuteicos
o de Abutinico o de Abonútico (Alexandros Abonuteichos) (siglo II). Famoso místico y visionario de Paflagonia, discípulo de Apolonio de Tiana, que fue llamado en su tiempo el segundo Pitágoras. Alejandro decía haber recibido una revelación de Asclepios, el dios de la Medicina y con esta ayuda divina profetizaba el futuro en forma oracular. Dirigía un ritual mistérico seleccionando cuidadosamente a sus practicantes entre aquellos más crédulos. Enseñó que Asclepio, el dios de la medicina, había renacido en forma de una serpiente llamada Glycón o Glykon y construyó un templo en el que se pronunciaban oráculos, con una enorme serpiente domesticada y que llevaba una máscara humana. De apuesta figura y con labia, Alejandro extendió sus creencias por Asia Menor y obtuvo un considerable número de secuaces, muchos de ellos mujeres, fundando un culto que le sobrevivió en gran medida gracias a un discípulo romano de buena posición llamado Rutiliano. Luciano intentó investigar sus fraudes, pero fue casi asesinado a causa de su empeño. Las doctrinas de Alejandro sólo se conocen a medias y de forma sesgada porque nuestra única fuente sobre este personaje es la feroz crítica que contra él escribió Luciano, en su obra Alejandro o el falso profeta. Su culto sobrevivió a la muerte de Alejandro, ocurrida a los setenta años.

