Catón
Marco Porcio "el Censor" (Marcus Porcius Cato Censorinus) (234-149 a.C.). Nació en Tusculum. Estadista, soldado, filósofo, orador historiador, perito en leyes y agricultura. Uno de los personajes políticos y literarios más relevantes de la Roma republicana de la primera mitad del siglo II a.C.. Pertenecía a una familia de pequeños propietarios. A los diecisiete años era soldado en el ejército de Fabio Cunctator, después fue tribuno militar en el de Claudio Marcello, en Sicilia. En el 207 tomó parte en la batalla del Metauro contra Asdrúbal. Su carrera política comenzó con su cuestura, en 205. Perteneció entonces al estado mayor de Escipión, durante los preparativos del desembarco en África, pero no se entendió con él y marchó a ltalia antes de Zama. A su vuelta pasó por Cerdeña y se encontró con Ennio, a quien trajo de vuelta a Roma. Fue edil plebeyo en el 199 y gobernó Cerdeña en el 198, cuando expulsó a los prestamistas. En el 195 fue cónsul con Flaco, Lucio Valerio, un vecino de rango patricio que había actuado como protector del joven "hombre nuevo". Durante su consulado fue enviado a Hispania, donde las tropas romanas estaban siendo presionadas por los nativos. Catón sometió el norte, obteniendo una victoria en Emporiae (Ampurias) y abriendo las comunicaciones entre las dos provincias. Su carrera militar acabó con una distinguida contribución a la victoria romana sobre Antíoco III en las Termópilas en el 191. Escribió un relato de sus campañas en el cual se inspiró Livio. Durante el resto de su vida, Catón tuvo una participación inusualmente activa en los asuntos civiles, oponiéndose al aumento de la influencia griega en Roma, como se mostraba en el círculo de los Escipiones, y enfatizando las antiguas virtudes romanas de la vida rústica. Fracasó en ser elegido censor en el 189, cuando acusó a Glabrio, el vencedor de las Termópilas, de soborno. Su triunfante ataque contra Escipión, Lucio y Escipión el Africano ayudó a asegurarle la censura en el 184; su colega fue de nuevo Valerio Flaco. Catón se aplicó con fuerza a la tarea que se había impuesto a sí mismo, a pesar de la hostilidad y de la oposición, pero todos sus esfuerzos fueron infructuosos y fracasó en reavivar el pasado. De todas formas, revisó las listas de senadores y caballeros y reguló a los publicanos recaudadores de impuestos; creó un impuesto suntuario, pero gastó una vasta suma en el sistema de alcantarillado de Roma y construyó la basílica Porcia en el 184, un tribunal al modo helenístico. Apoyó la aprobación de la ley de Orchio para frenar las extravagancias en el 182 y se opuso a los intentos posteriores de derogarla; apoyó también la ley de Bebio en el 181 para reorganizar la elección de los pretores. Catón fue enérgico intentando mantener criterios elevados contra los gobernadores corruptos, y acusó a Filón, Publio Furio en el 171 por extorsión en Hispania. Apoyó la ley de Vosconio en el 169, que limitaba los derechos hereditarios de las mujeres; se opuso a la guerra contra Rodas en el 167 y deseó que Macedonia conservara su independencia. Cuando los atenienses enviaron una embajada liderada por el filósofo Carneades en el 155, Catón se opuso a recibir la embajada y propuso expulsar a Carneades de Roma. Al año siguiente prestó apoyo a Ptolomeo VI en su lucha contra su hermano. Lideró una embajada a Cartago en el 153, que le abrió los ojos sobre la recuperación del antiguo enemigo de Roma y provocó su implacable oposición a que siguiera existiendo, persiguiendo a Cartago con su odio y reclamando la destrucción total de la ciudad; acababa todos sus discursos en el Senado pronunciando la frase Delenda est Carthago (Cartago debe ser destruida). Con el pretexto de ayudar a Masinisa, rey de los masilios númidas, que había sacado un gran provecho de la victoria romana en la Segunda Guerra Púnica, Catón apremió a sus compatriotas a atacar y en el 150, el Senado consiguió su excusa: Cartago fue provocado para atacar a Masinisa. Se declaró la guerra al año siguiente, el mismo en que murió Catón, a los ochenta y cinco años, dejando dos hijos: Catón Liciniano, de su primera esposa, Licinia, y Catón Saloniano, de Salonia. Su participación activa en los acontecimientos públicos de su tiempo le impuso una actividad literaria muy fecunda en el campo de la oratoria política y fOurense. Cultivó, con intención pedagógica, otros géneros literarios, tratados técnicos y narraciones históricas. Escribió una enciclopedia, Ad filium libri, en la que, junto a preceptos de orden moral, expuso sus conocimientos de medicina, retórica, agricultura, ciencia de la guerra y derecho. Catón ejerció una gran influencia como escritor y ha sido descrito como el fundador de la prosa latina. Escribió una obra histórica de gran importancia, los inacabados Orígenes, en siete libros en los que trabajó desde el 168 hasta su muerte. Esta obra es deudora de sus predecesores helenísticos, pero abrió nuevos caminos e incluyó los frutos de algunas investigaciones históricas reales; la obra abarcaba la historia de Roma e Italia desde Eneas y los tiempos de la monarquía hasta sus propios días. Solo han sobrevivido algunos fragmentos de ella. Catón era apasionadamente devoto del campo y ca. 160 escribió un tratado, De agricultura, que se conserva íntegro (también se le conoce como De re rustica): se basó en su propia experiencia y describió cómo desarrollar la mayor parte de los cultivos de Italia. Era consciente de las virtudes del capitalismo y afirmaba que los granjeros siempre debían aspirar a tener un excedente que vender. Publicó muchos discursos (tenemos fragmentos de ochenta) en los que desplegó su maestría en las técnicas oratorias áticas. Catón conocía bien y dominaba la lengua y la literatura griegas: sus objeciones eran contra los romanos excesivamente filohelenos. Publicó también un tratado de medicina.

