Catón

Marco Porcio "de Utica" (Marcus Porcius Cato Uticensis) (95-46 a.C.). Biznieto de Catón "el Censor" a través de su segundo hijo y conocido también como Catón el Joven para distinguirlo del anterior. Fue estadista y filósofo. Tras la temprana muerte de sus padres, Catón se crió en la casa de su tío materno Druso, M. Livio junto con los hijos que su madre había tenido de su matrimonio con Q. Servilio Cepión. En su juventud estudió retórica y filosofía estoica, influyendo ambas materias en gran manera en su carrera. Desde muy joven manifestó una alma grande y valerosa; llevado a los catorce años al palacio de Sila y viendo las cabezas ensangrentadas de los proscritos, pidió una espada para librar a Roma de su tirano. Recorrió Asia Menor y se interesó vivamente en la enseñanza de los filósofos, especialmente en la del estoico Atenodoro de Tarso, que se encontraba entonces en Pérgamo. Su cursus honorum podemos resumirlo así: tribuno militar del 67-66 bajo Rubrio, en Macedonia; legado en el 67, con mando en la Propóntide. Fue cuestor en el 64 a.C., y en el 63, tras haber apoyado el procesamiento de Murena, habló ante el Senado para asegurar la ejecución de los conspiradores de Catilina, que Cicerón reclamaba y a la que César se oponía. A principios del 62, siendo tribuno de la plebe, impuso su veto a la propuesta de su colega Metelo Nepote de reclamar a Pompeyo para que encabezara la lucha contra Catilina: la polémica se diluyó pronto, ya que el ejército de Catilina fue rápidamente vencido. Durante su tribunado, Catón aumentó el reparto de grano a la plebe; por otro lado, fue un obstáculo para llegar a un acuerdo con Pompeyo, y en el 60 se mostró como un elocuente contrario al pacto con los publicanos, recaudadores de impuestos. En el 59 se opuso a la formación del triunvirato, que durante mucho tiempo había provocado, y fue encarcelado por ello. Cuando César fue elegido cónsul para el 59, Catón aprobó el uso del soborno para persuadir al electorado de que aceptara a Bíbulo como colega de César. Catón convenció al Senado de que rechazara el proyecto de César para asentar a los veteranos de Pompeyo, que César, entonces, llevó a la Asamblea del pueblo. En el 59 se opuso a la pretensión de que Pompeyo entrara en la ciudad con el ejército victorioso. Opuesto también al triunvirato de Licinio Craso, César y Pompeyo, fue alejado de la política por César gracias a las maquinaciones de Clodio, Publio, el demagogo popular. Como cuestor en el 58-56, fue enviado a la isla de Chipre para la anexión definitiva de la nueva provincia romana y la liquidación de los bienes de Ptolomeo que había ayudado a los piratas. Catón vendió las propiedades del rey, por las que obtuvo 7.000 talentos. Aunque perdió las cuentas durante su viaje de vuelta, no fue sospechoso de corrupción. En el 56-55, vuelto a Roma, tomó partido por Milón contra Clodio y fracasó en su oposición a la candidatura de Craso y Pompeyo. Catón convenció a su cuñado Ahenobarbo, L. Domicio para que se presentara al consulado en el 55 y se asegurase de que se destituyera a César de su mando en las Galias, pero el plan falló y los triunviros firmaron el pacto de Lucca. Pompeyo, gracias a sus poderes como augur, evitó que Catón se presentara al pretorado del 55 en venganza por la oposición de este al proyecto de promulgar las decisiones tomadas en Lucca. Pretor en 54 (quaestio de repetundis y presidencia en el proceso de Escauro y Gabinio). En el 53 apoyó un proyecto propuesto por Bíbulo para nombrar a Pompeyo cónsul único para el 52. Catón se unió con alegría al ataque general contra la posición política de César durante el 51, ya que odiaba a César y lo veía como la representación de todo lo que detestaba: oportunismo, autoexaltación, traición a su clase y desprecio a la República. Fracasó en su intento de ser elegido cónsul para el 51, y cuando estalló la guerra civil, sirvió de mala gana a la causa del Senado en Sicilia, pero abandonó sus esfuerzos allí en favor de Curión, un agente de César, para evitar el derramamiento de sangre. Fue propretor en Sicilia y Grecia durante las guerras civiles del año 49-48 a las órdenes de Pompeyo y después propretor en África (47-46). Catón culpaba a Pompeyo por haberlos empujado a una guerra innecesaria. Catón fue miembro del colegio sacerdotal de los decemviri sacris faciundis desde el 64 al 46. A continuación fue a Asia, y en el momento de la batalla de Farsalia, defendía la ciudad de Dirraquio o Dyrraquium. Se unió a la desbandada generalizada de republicanos a África, donde se reunió con Metelo Pío Escipión, Quinto. Catón fue nombrado gobernador de Utica, cerca de Cartago, por lo que se le otorgó póstumamente el apodo "de Utica", y su gobierno moderado fue apreciado por sus ciudadanos. En el 46, tras la victoria de César en Tapso, donde Metelo fue derrotado, comprendió que la causa republicana estaba perdida y se suicidó, aunque seguramente habría podido obtener el perdón de César. Catón era un auténtico enamorado del antiguo carácter romano y se modeló a sí mismo conscientemente según el ejemplo de su bisabuelo. Pero era arrogante e inflexible, y debió de ser difícil vivir con él. Su primera esposa, Antistia, le fue infiel y se divorció de ella; dejó a su segunda esposa Marcia, a Hortensio. Catón dejó un hijo y una hija (Porcia). Cicerón escribió un panfleto en alabanza de todo lo que Catón representaba, titulado Cato. César respondió con el Anticato, pero defendió su causa con excesiva fuerza. Catón ha sido recordado como un patriota y un republicano. Catón es el último representante de la república aristocrática, un régimen que a mediados del siglo I a.C. estaba llamado a desaparecer. Poco después de su muerte, en el 46, Cicerón escribió una laudatio en honor suya, que no se ha conservado. También es uno de los héroes de la Farsalia de Lucano.
 
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