Catulo

Gayo Valerio (Caius Valerius Catullus) (ca.84-ca.54 a.C.). Fue un poeta procedente de Verona, en la Galia Cisalpina. No se conocen con exactitud las fechas del nacimiento y de la muerte de Catulo; según San Jerónimo nació en el 87 y murió en 57, aunque la fecha más probable fuera el 84 para su nacimiento y el 54 para la muerte. Su familia, de rango ecuestre, era rica y famosa en la zona (su padre invitó a cenar a César siendo este gobernador), y Catulo y su hermano estaban destinados ambos a la carrera senatorial. Catulo se estableció en Roma ca. 62 a.C. y allí pasó el resto de su vida, aunque no perdió el contacto con su tierra natal, y sus poemas a menudo se refieren a Verona y a sus alrededores, incluido el lago de Garda. Entabló amistad con Calvo, Licinio, Cinna, Cicerón y Hortensio Hortalo, entre otros, y frecuentó el ambiente de los neoteroi. Se debió mezclar tanto con la buena sociedad como con los círculos literarios, consiguiendo en Roma buenas amistades y acervos enemigos: menciona a muchos de los que conocía. Catulo se dedicó a escribir poesía, con una gran variedad de estilos y de métrica, e introdujo una nueva perspectiva en la literatura latina, que procede en parte de los poetas alejandrinos, especialmente de Calímaco, a cuya obra llegó a través de Partenio, y en parte de los poetas líricos griegos como Safo. Ha llegado hasta nuestros días una colección de poemas titulada el Liber, colección ordenada después de su muerte, que se divide en tres partes: la primera está compuesta de breves cármenes polimétricos (1-60); la segunda, de los llamados carmina docta (61-68), según modelos alejandrinos; y por último la tercera parte, otros cármenes breves o epigramas en dísticos elegíacos (69-116). El primero y tercer grupo forman las nugae, en las que se narra la historia de amor. El segundo grupo comprende ocho composiciones: el epitalamio por las bodas de Manlio Torcuato y Vinia Aurunculeia; otro epitalamio en hexámetros, afortunada transposición de Safo (nº 51); el Atthis (nº 63), poema de gran poder emocional y originalidad, en versos galiambos, sobre el culto a Cibeles; el vasto epilio por las bodas de Peleo y Tetis; la traducción en hexámetros de La cabellera de Berenice de Calímaco; una elegía epistolar de gusto alejandrino con recuerdos de sus amores con Lesbia. Esta parte del libro le acerca mucho a los neoteroi y al gusto alejandrino. Su lírica es docta y aristocrática y gozó de popularidad a pesar de que su poesía no sea nada corriente. En los Carmina no existe compromiso político, más bien se aprecia un profundo desinterés y un rechazo hacia todo aquello que pueda ofender la naturaleza humana. El sentido del pecado está presente en la obra de Catulo como lo demuestra la integridad de sus propios sentimientos. El tema dominante a lo largo de los tres libros es su desesperada aventura amorosa con una mujer casada, a la que él llama Lesbia, a quien conoció en Roma en el año 59 ó 57. Lesbia era el seudónimo de Clodia, esposa de Quinto Metelo Celer y hermana del tribuno Clodius Pulcher (el enemigo de Cicerón), mujer culta y muy bella, pero que no gozó de buena fama; se decía que había envenenado a su marido en el año 59. Parece ser que su amistad con Clodia duró hasta el 55 ó 54; es una historia llena de altercados, rupturas y reconciliaciones. Sobre esta aventura, Catulo escribió una serie de veinticinco poemas, dispersos a lo largo de la colección, expresando toda la gama de sentimientos, desde el éxtasis hasta la desolación. Hay también mucho ingenio y humor en su poesía, al mismo tiempo que ternura hacia sus amigos, incluida una elegía de despedida a su hermano muerto (nº 101) compuesta cuando Catulo fue de visita a Troya, como un dramático monólogo dirigido a la tumba de su hermano en ese lugar. En sus poemas aparecen muchos personajes históricos y literarios: César es satirizado, pero Suetonio nos cuenta que perdonó a Catulo y lo invitó a cenar; Cicerón también dio lugar a bromas. Catulo fue ofensivo con Mamurra, el ingeniero jefe de César, al que llamó Méntula (polla). En el año 57 estuvo en Bitinia, en la comitiva del propretor (gobernador) Memmio, Gayo, probablemente con un cargo privado como amigo, más que oficial. Catulo rememora (nº 4) su vuelta a casa en un barco que mandó construir en Amastris y con el que finalmente desembarcó en Sirmio, en Garda, donde su familia tenía una villa. No se sabe nada sobre su muerte: vivió sin duda hasta el 54 a.C., fecha del último suceso datable de los poemas que se conservan, pero pudo haber vivido después de esto, y algunos incluso lo identifican con el escritor de mimos Catulo. Fue un poeta de gran altura por su estilo y su emotividad, profundamente conocedor de la tradición de la que era heredero. Se ganó el epíteto de doctus (sabio), que le aplicaron las generaciones posteriores; nunca se dejó intimidar por el pasado ni fue un esclavo del conocimiento. Ejerció una gran influencia sobre sus sucesores: la poesía de Virgilio contiene numerosos ecos de Catulo, las Odas de Horacio tienen con él una deuda impagable, y Ovidio, Propercio y Marcial, estuvieron influidos por la obra de Catulo; Marcial reconoció su maestría. Ver, Neotérico.
 
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