Marcelo

Marco Claudio (Marcus Claudius Marcellus) (siglo II a.C.). Hijo de Marcelo, el cónsul del 196, a quien sucedió en el sacerdocio en el 177. Obtuvo triunfos por sus campañas en la Galia Cisalpina. Tribuno de la plebe en el 171, pretor en Hispania en el 169 y 168, cónsul en el 166, 155 y 152 y procónsul nuevamente en Hispania en el 151, donde dirigió un ejército y obtuvo un nuevo triunfo. Marcelo se distinguió durante las guerras celtibéricas por su política de pacificación, logrando que las tribus celtíberas aceptaran enviar legaciones a Roma para discutir la renovación de los pactos de Graco. Sin embargo esta actitud no fue siempre bien comprendida por el Senado. Partidario de continuar la guerra, Marcelo, tras invernar en Corduba (fundación suya), continuó las operaciones militares, como era voluntad del Senado. Llevó a cabo una campaña exitosa contra Numancia que obligó a los numantinos, junto a otras tribus, a pedir la paz (152). Marcelo murió ahogado (148) mientras dirigía una embajada a Masinisa.
 
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