Marcelo
Marco Claudio (Marcus Claudius Marcellus) (42-23 a.C.). Hijo de Marcelo, Gayo Claudio, el cónsul del 50 y Octavia, la hermana de Augusto. Marco Claudio Marcelo fue el heredero elegido por este. A los tres años de edad fue prometido por poco tiempo con una hija de Sexto Pompeyo. En el 25, Augusto lo llevó a Hispania en servicio militar y ese mismo año lo casó con su hija Julia. Augusto decretó también una carrera acelerada para Marcelo, permitiéndole (a pesar de la oposición tácita de Agripa, que se retiró a Mitilene) alcanzar el consulado diez años antes. En el 23, como edil, organizó generosos juegos para impresionar al pueblo romano, pero murió antes de finalizar ese año en la localidad costera de Bayas, para consternación de Augusto, que bautizó un teatro en su honor y lo hizo enterrar en el mausoleo que había construido para sí mismo. Su fin prematuro inspiró a Virgilio admirables versos (Eneida, Libro VI).

