Bora
Ciudad y ceca del sur de Hispania. En la zona, hubo asentamientos humanos desde los tiempos prehistóricos. Probablemente, fueron los tartesios quienes fundaron y poblaron Bora, aunque no quedan restos arqueológicos que lo demuestren. Después de los tartesios estuvieron asentados los túrdulos que fueron los que dieron estructura social y política al pueblo e introdujeron el cultivo de la vid y del olivo. Se han encontrado restos y monedas de ésta época. De época ibera, existe una necrópolis del siglo VI a.C. en el llamado Cerro Merino, cuya excavación parcial arrojó gran cantidad de urnas cinerarias, decoradas con dibujos o estampilladas; también aparecieron fíbulas, vidrio púnico y cerámica de imitación griega. La necrópolis se encuentra situada en el declive del cerro, ocupando la cima del mismo restos de la población ibera, atestiguada por restos de cerámica, fusayolas y productos de industria lítica. En los alrededores existen numerosos restos, entre los que son abundantes los exvotos de cerámica, por lo que hay quién aboga por la ubicación en este lugar de un santuario ibérico. La investigación arqueológica y toponímica ha venido a demostrar que la ciudad actual, no estuvo habitada por iberos en su actual emplazamiento, en cambio hubo en sus alrededores una serie de núcleos ibero-turdetanos, conociéndose el emplazamiento de alguno de ellos, aunque se desconoce el nombre que tuvieron. Así existieron focos de población ibérica en Fuente Amuña y Cerro de los Santos, Encina Hermosa (descampado próximo a Ventas del Carrizal), Salobral y Bobadilla. Hay una serie de inscripciones, ciertamente iberoturdetanas, en las que se mencionan núcleos de población como Ipocobulco y Sosontigi. Algunos autores intentan situar a Ipocobulco en Encina Hermosa y a Sosontigi en el Salobral. En ambos casos se trata de meras hipótesis, no desprovistas de algún fundamento. En la Fuente Amuña se han encontrado urnas, falcatas, flechas, cerámica y bronce. En el Cerro de los Santos, había gran cantidad de exvotos o estatuillas que podrían indicar la existencia de un santuario. En el llamado "Corral de Galán" se encontró un bajorrelieve de un guerrero con trazas ibéricas, así como en la Bobadilla han aparecido estatuillas en piedra. También se tiene constancia de la existencia de una figura ibérica oferente y un relieve de Attis, cuyo paradero actual es desconocido. Las tierras túrdulas, incluido Alcaudete, no pudieron ser tomadas por la fuerza por los cartagineses sino que tuvieron que establecer una alianza. De la cultura romana se han encontrado tres asentamientos: en el cortijo de Arroyo Ahillo, cortijo de la Tejera y huertas de Espejo. Al parecer hubo un núcleo de población iberorromano, al pie de la Sierra Ahillos, en el cortijo de Arroyo Ahillo, encontrándose restos que parecen indicar la existencia de un foco de villas agrícolas, con restos de cerámica, un sarcófago plano y una lápida sepulcral epigrafiada, realizada en mármol cárdeno, en la que se nombra el municipio de Fravasoson, que parece denotar el nombre romano de Alcaudete y que se encontraba en las afueras de la ciudad por su lado este, en lo que hoy es Fuente Amuña y Cerro de los Santos o en sus proximidades. Entre la Sierra Ahillos y la de Chircales hubo otro núcleo de población romana. En él han aparecido tumbas formadas por "tegulae", fíbulas, cerámicas en terra sigillata, un sarcófago de plomo y una estela, al parecer sepulcral. Otro núcleo de población romana debió estar en el Vado Hondo (Venta Espejo), donde se han hallado cerámicas, mosaicos, un togado. piedras de molino, etc.. Lo que parece estar fuera de duda actualmente, es que Alcaudete no fue la antigua Nunditanum, que perteneció jurídicamente, según el historiador Plinio, al Conventus Cordubensis, puesto que no ha aparecido ningún resto que así lo indique. Existe un puente tardo-romano con reformas medievales de un sólo ojo sobre el río Víboras, cerca del puente metálico ferroviario posterior, que aún se conserva en buen estado junto con restos de calzada. La ceca acuñó dos emisiones bajo distinto sistema metrológico, de ases y semises. Hoy, Alcaudete, provincia de Jaén, comunidad autónoma de Andalucía, España. Ver, Turdetanos.

