Setia
Ciudad y fortaleza del Lacio, al sur de las estribaciones de las montañas de los volscos, entre Norba y Priverno. Fue probablemente una ciudad de los latinos incluida dentro de las 30 ciudades de la primera Liga Latina, pasando después a manos de los volscos. El 392 a.C. los romanos establecieron allí una colonia que unos años después fue reforzada por un nuevo cuerpo de colonos. En ese momento era la colonia más avanzada de los romanos y limitaba con el territorio de Priverno, con cuyos habitantes se tuvieron que enfrentar. Setia fue saqueada, así como Norba, pero los privernates fueron derrotados poco después por romanos y desde entonces Setia gozó de paz. Pocos años después, en el 340 a.C., la ciudad fue pionera en la guerra latina, y su líder Lucio Anni fue uno de los líderes de los latinos. Después de la misma fue colonia latina y una de las que durante la Segunda Guerra Púnica se declaró incapacitada para pagar los tributos y proveer los suministros de grano y hombres debidos a Roma, por lo que fue castigada al final de la guerra y se le impusieron tasas especiales. Los rehenes cartagineses entregados después de la guerra fueron ubicados en esta ciudad por su fuerte posición. En 189 a.C. fue centro de una revuelta de esclavos que fue reprimida con energía por el pretor L. Cornelius Merula. Después no vuelve a ser mencionada hasta la guerra civil entre Mario y Sila cuando éste último la ocupó después de asediarla (82 a.C.). Permaneció como un municipio de cierta importancia durante el resto de la República y durante el Imperio y era conocida por sus vinos, que Marcial y Juvenal mencionan como de los más apreciados y que había puesto de moda el emperador Augusto. El Liber Coloniarum dice que Setia recibió una colonia bajo el triunvirato y probablemente tuvo el título de colonia, aunque no es mencionado por Plinio el Viejo ni aparece en ninguna inscripción. Quedan algunos restos, básicamente las murallas y restos de un anfiteatro. Hoy, Sezze, provincia Latina, región del Lazio, Italia.

