Tumbas de los Reyes de Adiabene
Las Tumbas de los Reyes de Adiabene se encuentran en el barrio de la American Colony, en el este de la Jerusalén moderna, a cerca de un kilómetro de la Puerta de Damasco de la muralla que ciñe la Ciudad Vieja. Confundidas durante mucho tiempo con las de los reyes de Judá, los hallazgos arqueológicos han mostrado que se trata de un monumento de la época helenístico-romana, lo que coincide con las fuentes históricas y permite identificarlo con el panteón edificado para la familia real de Adiabene. Flavio Josefo cuenta que la tumba servía de punto de referencia en las afueras de la ciudad y que los rebeldes judíos la eligieron durante la guerra contra los romanos para tenderle una emboscada a Tito. Después de Flavio Josefo se refirieron a las Tumbas de los Reyes de Adiabene Pausanias (siglo II), Eusebio de Cesarea (ss. III), San Jerónimo (siglo IV) y el armenio Moisés de Macorini (siglo V). Se ignora quiénes fueron los propietarios de la Tumba de los Reyes tras la desaparición de la familia real de Adiabene. Los salteadores la profanaron en busca de objetos de valor, llegando incluso a sacar los sarcófagos y osarios para ponerlos en venta. En 1878 el financiero judío francés Isaac Péréire compró los terrenos que ocupa; su hijo Eugéne se los cedió en 1886 al estado francés, que sigue siendo su titular. Por su grandiosidad exterior emparentan con la tradición de los monumentos funerarios helenísticos, que tuvo en el Mausoleo de Halicarnaso su modelo. Por su disposición interior, remiten a la tradición funeraria judía, representada desde antiguo en Jerusalén por las tumbas de l'École Biblique y del valle de Hinnom. Ver, Tipos de tumbas.

