Legio II Augusta
Legión romana creada probablemente por el cónsul Vibio Pansa y Octavio Augusto en el 43 a.C., para luchar contra Marco Antonio, participando en las batallas de Filipos y en la de Perugia. Sus emblemas fueron el Capricornio y posteriormente se le otorgó el Pegaso bajo el mandato de Vespasiano. A principios del reinado de Augusto, en 25 a.C., la legión fue trasladada a la península Ibérica, donde participó en las guerras cántabras contra cántabros y astures, en una serie de largas campañas que duraron hasta el 19 a.C.. Permaneció estacionada en la Tarraconensis, tal vez en el campamento de Augusto en Segisama Iulia (hoy, Sasamón, Burgos) hasta que fue trasladada al Danubio en un momento indeterminado entre el final de las guerras cántabras y el 13-12 a.C.. Veteranos de esta legión, junto con otros de la Legio I Germanica (antes Augusta) fueron asentados en la Colonia Iulia Gemella Acci (hoy, Guadix, Granada) en algún momento anterior a la salida de la unidad de Hispania. El desatre de Varo en la selva de Teotoburgo, con la aniquilación de las legiones XVII, XVIII y XIX por los germanos en el año 9, hizo que la II Augusta fuese destinada a Germania, posiblemente a Mogontiacum (hoy, Maguncia), durante el gobierno de Germánico. Con posterioridad, del 17 al 43 fue acantonada en Argentoratum (hoy, Estrasburgo). En ese año tomó parte en la invasión de Britannia bajo el mando del emperador Claudio, sirviendo como su legado el futuro emperador Vespasiano, cosechando importantes éxitos en la conquista de la isla hasta ser considerada como un unidad de élite, llamándosela "la mejor Vespasiana". Sin embargo, por razones nunca aclaradas, su prefecto de campo no obedeció la orden de Cayo Suetonio Paulino para unirse a las tropas que habrían de sofocar la rebelión de la reina Boudicca, por lo que no participaron en la batalla de Watling Street y fueron deshonrados. Con la pacificación de las tribus locales, la legión fue dividida y dispersada en varios destacamentos acuartelados en el suroeste de Britannia. Finalmente en el 48 termina de construirse el fuerte de Isca Dumnoniorum (hoy, Exeter) concentrándose de nuevo la legión. En el 60, en vísperas de la gran sublevación, fue trasladada a Glevum (Gloucester). En el 66, durante la rebelión de la reina Boudicca, el desempeño de la unidad fue bastante penoso, y después fue estacionada durante un corto periodo de tiempo en Glevum (hoy, Gloucester). En el 69, tras la guerra civil por la sucesión de Nerón, la II Augusta tomó partido inicialmente por el emperador Vitelio, marchando hacia Roma con otras unidades y derrotando a Otón. Pronto el desengaño con Vitelio les hizo apoyar abiertamente a su antiguo comandante Vespasiano, a la postre emperador de Roma. En el año 74 fue trasladada a Isca Silorum (hoy, Caerleon) en el sur de Gales, construyendo un fuerte de piedra que sería ocupado hasta el siglo III. Comandada por el gobernador de Britannia, Cneo Julio Agrícola, entre el 78 y el 84, la legión participaría en el sometimiento de las tribus de las tierras altas escocesas, con importantes victorias. Aun así la dominación nunca fue completa y la ocupación de estos territorios imposible. En el año 122 participó en la construcción de la muralla de Adriano. Tras la rebelión de Clodio Albino, gobernador de Britannia, que demandaba el trono imperial, la legión II, junto con otras, fue embarcada hacia el continente pero fueron derrotadas en el año 197 por el emperador Septimio Severo. Cuando las legiones quisieron regresar a Britannia se encontraron con una provincia invadida por las tribus escocesas. Al mando de Septimio, la II Augusta fue trasladada hacia el norte, donde compartió un importante fuerte con la Legio VI Victrix en Carpow. La campaña de Septimio Severo no se prolongaría en el tiempo, resignándose a abandonar los territorios más allá del muro Adriano y fortificando este. Posteriormente la legión seria trasladada de nuevo a Isca Silorum, donde permanecería ya definitivamente hasta el colapso de la ocupación romana de la provincia. Bajo el emperador Caracalla, la II Augusta recibió el nombre de Antonina en recompensa a los servicios prestado a él y a su padre en Britannia. Al comienzo del siglo IV, en pleno derrumbe del Imperio romano, la Legio II Augusta formó parte de la defensa de la costa sur en Rutupiae (Richborough) frente a los invasores bárbaros. En el año 407 abandonaría definitivamente Britannia, llamada al continente por el usurpador Constantino III. Posiblemente fue destruida en los combates que precedieron a la caída de Constantino III frente a las tropas de Honorio. Ver, Legiones.

