Juegos Hereos
En Olimpia las jóvenes y las mujeres tenían un festival reservado para ellas: los Juegos Hereos, que se celebraban en honor de la diosa Hera. Se conocen gracias a un texto de Pausanias. Los Juegos Hereos, al igual que los Olímpicos, tenían lugar cada cuatro años, pero no se sabe si se desarrollaban el mismo año ni por la misma época. Son numerosos los paralelos evidentes entre los Juegos Olímpicos y los Juegos Hereos: las mujeres corrían en el estadio masculino, eran premiadas con una corona de olivo, a las vencedoras se dedicaban estatuas con inscripción y recibían como premio coronas de olivo y parte de una vaca sacrificada a Hera; también existía un colegio de 16 mujeres, al igual que los helanódicos masculinos. Sobre el origen de estos juegos hay dos versiones: una de carácter mítico, que hace remontar el origen de la competición a la acción de gracias de Hipodamía ante Hera por su boda con Pélope; y una segunda, recogida por Pausanias, que se puede llamar histórica, que hay que fechar hacia el año 580 a.C.. Los Juegos Hereos recuerdan una fiesta matriarcal prehelénica en honor de la Diosa Madre de la Tierra, identificada más tarde con Hera, cuyo templo es más antiguo que el de Zeus. La carrera de mujeres se realizaba originariamente en un campo labrado, lo que recuerda claramente a un rito de fertilidad y además en el mes de Parthenios, el día de Luna nueva. Ver, Fiestas griegas.

