Cleón
(siglo II a.C.). Esclavo cilicio que había sido ladrón en su patria. Al mismo tiempo que Euno, capitaneó otra rebelión de esclavos y tomó Agrigento. Aprovechándose de la mala inteligencia de los jefes romanos, las bandas de esclavos consiguieron algunas ventajas en combates parciales. Esos triunfos fueron coronados con una completa victoria sobre el pretor Lucio Hipseo. Toda Sicilia quedó a merced de las bandas vencedoras. Su número pasaba de 70.000 hombres. Durante tres años, del 134 al 131, Roma se vió obligada a enviar contra ellos a los cónsules. Tras muchos combates, se puso término a la insurrección con la caída de Tauromenium y Enna. Delante de esta última ciudad, los cónsules, Pisón, Lucio Calpurnio y Rupilio, Publio tuvieron que sostener el sitio durante dos años.

