Maia
(siglo XIV a.C.). Un dramático descubrimiento en 1.997 en el cementerio del Imperio Nuevo en Saqqara desveló el enterramiento de la dama Maia, la nodriza real del rey Tutankhamón. Para poder ser considerada la nodriza idónea del futuro rey, Maia tenía que ser evidentemente de un rango elevado. El rey es representado sentado en su regazo, ataviado con sus insignias reales.

