Maya

(siglo XIV a.C.). Cortesano (ca.1.354-1.330) en la Dinastía XVIII egipcia. "Portador del abanico en la mano derecha del rey", Maya fue uno de los nobles más influyentes en la corte de Amenofis IV y partidario del culto a Atón. Superintendente del tesoro, Director de todos los trabajos y construcciones del faraón, Escriba real y Amigo Único (del grupo de los Nueve Smeru o "Compañeros del faraón"), que actuó durante los reinados de Tutankhamón, Ay, Horemheb, faraones de la Dinastía XVIII. De humilde origen, hijo de Ueret y de un juez llamado Iuy, alcanzó sin embargo un gran prestigio social, siendo persona de la total confianza de los tres faraones antes citados. Su tumba, localizada ya en el siglo pasado, fue recubierta por la arena y tan sólo en 1986 ha sido vuelta a descubrir en Saqqara, a unos 300 m al sur de la Pirámide de Unas. Se trata de un complejo funerario, excavado en el subsuelo y formado por tres salas, dos de ellas porticadas, en las cuales la decoración mural alcanza un notabilísimo interés, no sólo por las composiciones en sí, sino también por la serie de personajes y onomástica allí recogidos. Aparece junto a su esposa, de nombre Merit, también sepultada en esta tumba, en acto de adoración a los dioses del Más Allá. Asimismo, aparecen su madre Ueret, su suegra Henutiunu, su hija Mayamenti y sus tres hermanos: Parennefer, que fue Jefe de los arqueros y Jefe de la caballería; Nakht, Escriba del Tesoro del Señor de los Dos Países; y Nahuher, Escriba real e Intendente. Se le encomendó la tarea de restaurar la tumba del rey Tutmosis IV, cuyo templo Amenofis IV había ordenado clausurar, y preparó las de los faraones Ay y Horemheb en el Valle de los Reyes. Maya, del cual nos han llegado varias estatuas de gran interés (Rijksmuseum de Leiden), fue venerado por la posteridad recibiendo culto. Su sarcófago y demás objetos funerarios se conservan en el Museo egipcio de El Cairo.
 
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