Druso
Nerón Claudio (Nero Claudius Drusus Germanicus) (38-9 a.C.). Segundo hijo de Nerón, Tiberio Claudio y de Livia, y hermano pequeño del emperador Tiberio. Livia estaba embarazada de él cuando se divorció de Nerón y se casó con Octavio en el 38. Llamado Décimo Claudio Nerón, se trasladó a la casa de Augusto tras la muerte de su padre, en el 33, y cambió su nombre por el de Nerón Claudio Druso en reconocimiento a su familia materna. Fue nombrado cuestor en el 18, tras decretar Augusto que pudiera optar a las magistraturas cinco años antes de lo permitido por la ley. Druso sirvió en el ejército de su hermano Tiberio en la frontera del norte y ayudó a someter el territorio de Retia. En el 13, Augusto lo designó para gobernar las tres provincias galas que estaban al borde de la revuelta. Tras arreglar sus quejas, Druso realizó un censo y dedicó un altar a Roma y Augusto en Lyon, la capital. Después se le encargó la conquista de Germania con el fin de fijar la nueva frontera del imperio a orillas del Elba. Druso avanzo por el interior de Germania en cuatro campañas sucesivas del 12 al 9. En el 12 se ganó la alianza de los bátavos y frisios en el flanco occidental e hizo buen uso de los barcos en su campaña, excavando un canal que uniera el Rhin con los lagos de Holanda y el mar del Norte. Navegó hasta el río Ems y desafió a los caucos, pero tuvo que replegarse con la ayuda de los frisios. Fue pretor en el 11, pero se apresuró en volver a Germania y marchó hacia el sur a lo largo del río Lippe hasta las tierras de los queruscos. En el 10, como procónsul, avanzó más hacia el sur contra los catos. En el 9, siendo cónsul, avanzó hacia el Elba en dirección sudeste, luchando contra los catos, los suevos, los marcomanos y los queruscos. Durante esta campaña, Druso se cayó del caballo y murió un mes después en Maguncia. Tiberio llegó a su lado al final de su enfermedad. Sus logros en Germania fueron espectaculares, pero no duraderos: muy pronto el territorio que había invadido era de nuevo libre. De todos modos, el Senado les concedió a él y a sus hijos el título de Germánico. Druso se había casado con Antonia, hija de Marco Antonio, con quien tuvo tres hijos: Germánico, Livia (Livila) y Claudio. Druso era brillante y popular, y supuso sin duda una gran pérdida para Augusto.

