Oretania
Región ibera habitada por la tribu de los oretanos, que en época posterior al siglo VII a.C. presenta influjos celtíberos reflejados en los restos de cerámica que llegaría hasta ellos fruto del comercio con esta región, la zona septentrional, que abarcaba la zona oriental de Sierra Morena en torno a las ciudades actuales de Linares y La Carolina y la parte suboriental de la Meseta, en torno a las ciudades actuales de Montiel, Valdepeñas y Almagro. Políticamente la región se sitúa en la mitad sur de la actual provincia de Ciudad Real y el norte de la provincia de Jaén. Los enclaves prerromanos oretanos eran fortalezas de colina (oppidum) que debían organizarse en confederaciones en momentos de crisis. Aparece mencionada en distintas fuentes clásicas (Estrabón, Polibio y Ptolomeo), narrando la fuerte resistencia de los oretanos contra los cartagineses Amílcar Barca y Asdrúbal el Bello, hasta que Aníbal Barca logró casarse con la princesa Himilce y unir la Oretania a sus posesiones (ver, Oretanos). La capital de la región meridional era Cástulo, la segunda ciudad en importancia, que en época romana recibió el nombre de Castulonenses Caesarii Iuvenalis, por su lealtad al partido de Julio César. Esta ciudad se convirtió en la más importante de Oretania por su situación geográfica y su desarrollo económico y minero. Otra ciudad importante fue Tugia (Toya). En la región meridional de la Oretania, tenían como capital a Oria (Oretum Germanorum) (en las cercanías de Zuqueca, cerca de Granátula de Calatrava) y como ciudad principal el Cerro de las Cabezas (Valdepeñas), cuyos habitantes suponían el uno por ciento de la población de toda la península Ibérica. También destacaban Gemella Germanorum (Almagro), Lacurris (Alarcos), así como Mentesa Oretana (Villanueva de la Fuente) como núcleos urbanos más importantes. Otras ciudades igualmente destacadas fueron: Sisapo, Munda, Libisosa y Salaria, estas dos últimas fundadas o refundadas por Augusto, según algunos autores, que en todo caso adquirieron categoría de colonias romanas. También aparecen citadas otras ciudades tales como Aemiliana, Mirobriga, Salica, Lupparia, Cervario, Biatia y Lacurris. Destacaba la riqueza minera de la zona, que estimuló el comercio con los fenicios y los cartagineses. Posteriormente se convirtió en uno de los centros de aprovisionamiento de Roma, a la que proporcionaba minerales y aceite. La zona estuvo poco romanizada, pero se potenció como en ningún otro lugar de Hispania la creación y el mantenimiento de vías de comunicación con el fin de favorecer la salida de sus productos. Las vías cruzaron toda la Oretania, siendo la más importante la que comunicaba Cástulo con Córdoba, la Corduba Castulone. Ver, Oretanos.

