Legiones

)o()o( Cifra de Legiones y su evolución: de Tiberio (14-37) a Severo Alejandro (222-235) )o( Tomando como punto de partida el reinado de Tiberio, tras la pérdida en época de Augusto de tres legiones (las innominadas XVII, XVIII y XIX) en la masacre del saltus Teutoburgiensis (9) al caer en la trampa trazada por Arminio, caudillo querusco, las fuerzas del legado Publius Ouinctilius Varus, su número había descendido de 28 a 25, que son con las que contó su sucesor, Tiberio. Tales legiones, en número de 25, estaban distribuidas del modo siguiente: ocho en Germania (cuatro en Germania Inferior y otras cuatro en Germania Superior), cuatro en Siria, tres en Pannonia y otras tres en Hispania Citerior, dos en Dalmacia y otras dos en Mesia, dos en Egipto y una más en África Proconsular. Las legiones eran las siguientes: I Germanica, II Augusta, III Augusta, III Cyrenaica, III Gallica, IV Macedonica, IV Scythica, V Alaudae, V Macedonica, VI Ferrata, VI Victrix, VII Macedonica, VIII Augusta, IX Hispana, X Fretensis, X Gemina, XI Claudia, Xll Fulminata, XIII Gemina, XIV Gemina, XV Apollinaris, XVI Gallica, XX Valeria Victrix, XXI Rapax y XXII Deiotariana. Con el emperador Calígula se pasó de 25 a 27 al agregarse las dos Primigenias (XV Primigenia y XXII Primigenia). Este número de legiones se mantuvo durante el reinado de Claudio, si no fue este emperador el que creó tales legiones, ya que también se apunta tal posibilidad), y ésa fue la situación hasta prácticamente el final del reinado de Nerón, que fue cuando, al abrirse la crisis neroniana (68) y la consiguiente inestabilidad política y militar de la que se hace eco Tácito, se configuraron algunas legiones y desaparecieron otras. Éste fue el caso de la I Macriana (L. Clodio Macer), que apareció y desapareció rápidamente (68-69); no así la I Adiutrix y la l ltalica, que junto a la II Adiutrix (aunque esta última pudo aparecer en época de Vespasiano) tuvieron una vida más larga (hasta los siglos III-V). Con el efímero emperador Galba apareció también la VII Galbiana, luego denominada VII Gemina, establecida en la futura ciudad de León (Hispania Citerior). En el marco de la peligrosa rebelión bátava (Iulius Civilis), hacia el 70, desaparecieron la I Germanica (antes I Augusta), la IV Macedonica y la XV Primigenia, esta última creada poco tiempo antes. Tras el convulso año 69, en el que se sucedieron vertiginosamente los emperadores Galba, Otón y Vitelio, finalmente las tropas de Oriente elevaron a Vespasiano como nuevo y definitivo purpurado. Con Vespasiano, nuevo restaurador del orden, emperador pragmático y eficaz, el número de legiones volvió a situarse en 28, como en época de Augusto antes del desastre en Teutoburgo. La XVI Gallica se denominó XVI Flavia y a ella añadió la IV Flavia, con lo que hacia el año 75 el total se situaba en 29 legiones, a saber: I Adiutrix, I Italica, II Adiutrix, II Augusta, III Augusta, III Cyrenaica, III Gallica, IV Flavia, IV Scytica, V Alaudae, V Macedonica, VI Ferrata, VI Victrix, VII Claudia (antes Macedonica), VII Gemina, VIII Augusta, IX Hispana, X Fretensis, X Gemina, XI Claudia, XII Fulminata, XIII Gemina, XIV Gemina, XV Apollinaris, XVI Flavia, XX Valeria Victrix, XXI Rapax, XXII Deoitariana y XXII Primigenia. Se alcanzaron por vez primera las 30 legiones con el emperador Domiciano al añadirse otra de nueva fundación, la I Minervia Pero esta situación duró poco al perderse seguramente (86?) la V Alaudae en la guerra que desafortunadamente este último emperador mantuvo contra los dacios, con lo que se volvió a la cifra anterior, la de la época de su padre Vespasiano, de 29 legiones. Con Trajano, el gran conquistador de la Dacia, se pasó definitivamente a 30 legiones, habida cuenta de que se había perdido otra más, la XXI Rapax, masacrada por los sármatas (yáziges), que había quedado prácticamente aniquilada en el año 92 y que definitivamente fue licenciada poco después, en 106. Trajano añadió dos de nueva creación, la II Traiana y la XXX Ulpia Victrix. Con Trajano las legiones serían las siguientes: I Adiutrix, I Italica, I Minervia, II Adiutrix, II Augusta, II Traiana, III Augusta, III Cyrenaica, III Gallica, IV Scytica, IV Flavia, V Macedonia, VI Ferrata, VI Victrix, VII Claudia, VII Gemina, VIII Augusta, IX Hispana, X Fretensis, X Gemina, XI Claudia, XII Fulminata, XIII Gemina, XIV Gemina, XV Apollinaris, XVI Flavia, XX Valeria Victrix, XXII Deoitariana, XXII Primigenia y XXX Ulpia Victrix. Con su sucesor Adriano posiblemente el número de legiones retornó de nuevo a la cifra inicial de Augusto, 28, al desaparecer posiblemente la IX Hispana y también la XXII Deoitariana en el marco de la nueva rebelión judía (Bar Kochba). Con Antonino Pio se conservó este número de 28 legiones para alcanzar nuevamente la cifra de 30 con Marco Aurelio, quien tuvo que hacer frente a las presiones de los marcomanos sobre el Danubio y con el que se crearon las legiones II Italica y III Italica. Finalmente tras el asesinato de Cómodo, hijo y sucesor de Marco Aurelio, en 192, y la apertura de una nueva crisis, en la que resultaron barridos por la violencia de la época los emperadores Publio Helvio Pertinax y Didio Juliano), con Septimio Severo y la dinastía por este último iniciada se pasó de 30 a 34 legiones. Con Septimio Severo se configuraron tres nuevas legiones: I Parthica, II Parthica y Ill Parthica. La cifra de 33 legiones permaneció con Caracalla hasta que Severo Alejandro (222-235) estableció una nueva, la lV Italica, con lo que se alcanzó a la cifra de 34, número máximo de legiones durante la etapa altoimperial. Con Severo Alejandro las legiones fueron las siguientes: I Adiutrix, I Italica, I Minervia, I Parthica, II Adiutrix, II Augusta, II Italica, II Parthica, II Traiana, III Augusta, III Cyrenaica, III 6allica, III Italica, III Parthica, IV Italica, IV Scytica, IV Flavia, V Macedonia, VI Ferrata, VI Victrix, VII Claudia, VII Gemina, VIII Augusta, X Fretensis, X Gemina, XI Claudia, XII Fulminata, XIII Gemina, XIV Gemina, XV Apollinaris, XVI Flavia, XX Valeria Victrix, XXII Primigenia y XXX Ulpia Victrix. Esta cifra, una vez iniciada la crisis del siglo III, aumentó. Así, con Aureliano (270-275), que se enfrentó con éxito a los bárbaros en el Danubio, restableció la unidad imperial y capturó a Zenobia, reina de Palmira, el número posiblemente se elevó a 37 ó 38 legiones.
 
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