Licinio

Valerio Liciniano (Valerius Licinianus Licinius) (ca.265-325). Emperador romano de origen campesino, nacido en Iliria. Debe su ascenso al emperador Galerio, que era de extracción similar a la suya. En la conferencia de Carnunto en noviembre del 308, Galerio designó a Licinio para que fuera su colega como augusto o emperador principal, en lugar del difunto Severo, con jurisdicción sobre las provincias occidentales. De ese modo, la situación del imperio en aquel año fue desastrosa y llegó a contar con cuatro Augustos (Galerio, Constantino, Licinio y Maximino Daya), un usurpador en África (Lucio Domicio Alejandro) y un César en Roma (Majencio). Constantino y Majencio se habían apoderado de la mayor parte de Occidente, y Licinio se tuvo que conformar con Dalmacia, Pannonia y Nórico, al darse cuenta de que sus rivales eran demasiado fuertes para él. Tras la muerte de Galerio, en el 311, Licinio se dispuso a sustituirlo como emperador del Este y ocupó sus territorios en Europa, llegando a un acuerdo con Maximino Daya por el que este gobernaría en Asia. En el 312, Licinio se acercó a Constantino para crear una alianza que contrarrestara la de Maximino y Majencio, que gobernaba en Italia, y durante su conferencia en Milán a principios del 313, Licinio se casó con la hermanastra de Constantino, Constancia. Licinio controlaba ahora todos los Balcanes y parte de Europa central. Pero Maximino invadió Europa y luchó contra Licinio en la primavera del 313 en Adrianópolis, en Tracia: Licinio derrotó a Maximino y ocupó su territorio, declarándose a sí mismo augusto del Imperio de Oriente. Mientras tanto, Constantino había acabado con Majencio y era el único gobernante de la parte occidental del imperio. Como parte del tratado con Constantino, Licinio proclamó la tolerancia religiosa y la devolución de las propiedades confiscadas a los cristianos en todo el imperio. De todas formas, los dos augustos se enemistaron muy pronto y en el 316 estalló la guerra: Constantino obtuvo dos victorias en Pannonia y capturó y ejecutó a Valente, a quien Licinio había convertido en su asociado. Se restableció la paz en el 317, teniendo Licinio que ceder sus territorios europeos, excepto la diócesis tracia. Poco después, el 1 de marzo, Licinio nombró a su hijo Licinio II césar: al mismo tiempo, Constantino concedió a su hijo el mismo título. La continua presencia de Constantino en los Balcanes irritó a Licinio, que reavivó la persecución de los cristianos. El conflicto estalló cuando Constantino, en su campaña contra los godos en el 323, usurpó el papel de Licinio y penetró en su territorio. Licinio reaccionó y se libró una decisiva batalla entre los dos emperadores en Adrianópolis en julio del 324. Licinio se refugió en Bizancio, donde nombró emperador a su general de la caballería Martiniano. Cuando Bizancio fue conquistada, Licinio huyó, pero fue capturado en Crisópolis. Licinio se rindió y abdicó en favor de Constantino (19 de sept. del 324). Salvó su vida gracias a las súplicas de su esposa, Constancia, y fue encarcelado junto con Martiniano en Tesalónica. Pero al año siguiente ambos fueron ejecutados por conspirar contra Constantino, y al año siguiente el hijo de Licinio fue ejecutado por lo mismo.
 
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