Beersheba

o Bersabé o Beerseba. Población de Palestina que en época romana fue capital de un floreciente distrito, de cuyas poblaciones quedan todavía algunos restos. Los asentamientos humanos en el área, datan de la Edad del Cobre. Los habitantes vivían en cuevas, elaboraban herramientas de metal y vivían de la cría de ganado. Los hallazgos descubiertos sugieren que la región estuvo habitada desde el cuarto milenio a.C.. La ciudad ha sido destruida y reconstruida varias veces a lo largo de los siglos. La ciudad fue fundada por los israelitas durante el siglo X a.C., en el lugar hoy conocido como Tell Beer Sheva o Tell es-Seba, después de que la tierra fuese conquistada por el rey David. Las ruinas del asentamiento original israelita, siguen estando en gran parte intactas. El lugar fue elegido debido probablemente por la abundancia de agua, como lo demuestran los numerosos pozos en la zona. Según la Biblia, los pozos fueron cavados por Abraham e Isaac cuando llegaron allí. Las calles estaban dispuestas en una cuadrícula, con áreas separadas para uso administrativo, comercial, militar y residencial. De acuerdo con la Biblia hebrea, fue la ciudad más austral de los territorios en los que se establecieron los israelitas, de ahí la expresión "de Dan a Beersheba" para indicar los límites norte y sur. Beersheba se menciona en el libro del Génesis en relación con Abraham el Patriarca y su pacto con Abimelec. Isaac construyó un altar en Beersheba. Jacob tuvo su sueño de una escalera al cielo después de salir de Beersheba. Fue el territorio de la tribu de Simeón y Judá. El profeta Elías se refugió en Beersheba cuando Jezabel le mandó matar. Los hijos del profeta Samuel fueron jueces en Beersheba. Saúl, primer rey de Israel, construyó una fortaleza para su campaña contra los amalecitas. El profeta Amós habla de la ciudad en lo que respecta a la idolatría. Después de la conquista de Babilonia y posterior esclavización de muchos israelitas, la ciudad fue abandonada. Tras el regreso de Babilonia, la ciudad fue repoblada. En época romana y bizantina, la ciudad sirvió como primera línea de defensa contra los ataques nabateos. Los últimos habitantes de Beersheba fueron los bizantinos, que abandonaron la ciudad durante la conquista árabe de Palestina, en el siglo VII. Las excavaciones en Tell es-Seba revelaron que Beersheba debió haber sido un centro administrativo y militar durante el tiempo de los reyes hebreos. Por ello tenía enormes graneros y fue fortificada en el siglo X a.C. mediante un muro sólido de 4 m de espesor con entrantes y salientes, y una puerta cuya planta, estructura y tamaño eran típicos de las puertas de la época. Este muro fue destruido probablemente durante la invasión de Sisac, rey de Egipto, y luego reemplazado por un muro con casamatas en el siglo IX a.C., que existió hasta que, junto con la ciudad, fue destruido a fines del siglo VIII a.C., tal vez por el rey Senaquerib de Asiria. Durante las excavaciones del lugar se encontró el altar del antiguo santuario, construido con piedras grandes y bien labradas. Una importante inscripción del reinado de Constantino encontrada en Beersheba, da una lista de ciudades y de las obligaciones militares que sobre ellas pesaban. Hoy, Tell es-Seba, cerca de la moderna Bir es-Seba, en el desierto de Neguev, al sur de Israel.
 
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