Casale

Villa tardo-romana cuyos restos se sitúan en Sicilia. Durante los primeros dos siglos del Imperio romano, la isla de Sicilia había atravesado una fase de depresión económica, debido al sistema de producción latifundista, basado en el trabajo de los esclavos. La vida urbana había sufrido un declive y el campo se había desertizado. La Sicilia rural entró en un nuevo período de prosperidad al inicio del siglo IV, con una expansión del comercio. Una señal evidente de trasformación lo constituye el hecho del nuevo título asignado al gobernador de la isla, que de corrector pasa a ser llamado consularis. Los motivos parece que fueron de dos tipos: por un lado la renovada importancia de las provincias del África proconsular, como granero de Roma, después de que la producción de Egipto fuera transferida a Constantinopla, nueva capital imperial desde el 330. Sicilia asumió así un nuevo papel central en las rutas comerciales entre los dos continentes. En segundo lugar, los caballeros y senadores romanos, comenzaron a abandonar la vida urbana, retirándose a sus posesiones en el campo, a causa de la creciente presión fiscal, y de los gastos que estaban obligados a soportar para el mantenimiento del aparato público de la ciudad. De este modo, los propietarios comenzaron a ocuparse de manera personal de la explotación de sus propias tierras, que se cultivaban no ya con la mano de obra de los esclavos, si no con colonos. Grandes sumas de dinero fueron destinadas a engrandecer y embellecer las residencias fuera de las ciudades. No hay ningún indicio que obligue a ver en la villa de Piazza Armerina una residencia imperial. En los últimos años, las excavaciones han demostrado que la posesión de suntuosas residencias era un fenómeno muy extendido en la época que nos ocupa entre la alta aristocracia romana. La cuestión de la identificación del propietario ha sido muy discutida, estableciéndose numerosas hipótesis. La villa es famosa sobre todo por su excepcional colección de mosaicos que alberga, perfectamente conservados a través del tiempo gracias a una capa de barro, producto de una inundación antigua. Entre los restos de la villa se individualizan cuatro núcleos diferentes, con decoraciones diversas, pero estrechamente conectadas entre sí: )o( Entrada monumental o atrio )o( Cuerpo central de la villa, organizado en torno a un peristilo cuadrangular, con jardín y estanque en el centro )o( Complejo del triclinium precedida de un peristilo ovoide circundado a su vez por un grupo de estancias )o( Complejo termal, con acceso desde la zona noroccidental del peristilo cuadrangular. )o( Muchas de las estancias de la residencia presentan el pavimento decorado con mosaicos, formados por teselas coloreadas. Las diferencias estilísticas de los diversos habitáculos son evidentes. Esto, sin embargo, no indica necesariamente una ejecución realizada en diferentes épocas, sino que denota más probablemente la ejecución de los mismos por maestros artesanos diferentes. Cada uno de los cuatro núcleos de la villa está dispuesto siguiendo un eje directional propio. Sin embargo, todos ellos convergen en el centro del estanque del peristilo cuadrangular. A pesar de las aparentes asimetrías, es probable que la villa haya sido edificada siguiendo un proyecto organico unitario que, partiendo de un modelo clasico de villa con peristilo, se le han introducido una serie de variaciones tendentes a dotar de originalidad al conjunto. La unidad de la construction se evidencia en la funcionalidad de los corredores internos, y en la subdivisión entre las estancias públicas y las privadas. Hoy, Piazza Armerina, Sicilia, Italia.
 
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