Singara
Puesto fuertemente fortificado en el extremo norte de Mesopotamia que por un tiempo, como se desprende de las monedas encontradas, fue ocupada por los romanos como una colonia de avanzada contra los persas. Fue el campamento de la Legio I Parthica. Su posición, al sudeste de Nisibis no fue claramente definida por los autores antiguos. Esteban de Bizancio decía que era una ciudad de Arabia cercana a Edesa y Ptolomeo la situaba en el Tigris. Singara fue tomada por los romanos durante las campañas orientales de Trajano, cuando el general Lusio Quieto capturó la ciudad sin combatir en el inviemo del 114. A pesar de que fue abandonada tras la retirada romana de Mesopotamia en el 117, la ciudad volvió a formar parte del Imperio romano cuando la campaña parta de Septimio Severo en el 197. La ciudad fue elevada por Severo a la condición de colonia romana (Aurelia Septimia Colonia Singara), como lo atestigua la leyenda que se encuentra en algunas de las monedas acuñadas allí durante el reinado de Gordiano III. Seguía siendo uno de los puestos de avanzada más orientates del Imperio romano durante el siglo III. Fue el escenario de un conflicto nocturno durante el asedio de la ciudad en el 344 por el rey sasánida Sapor II, cuyo resultado fue tan poco claro que ambas partes reclamaron la victoria. Más tarde, en el 359-360, durante el reinado de Constancio ll, se hace constar que sufrió un asedio célebre que al final fue abandonedo por los persas por una tormenta providencial, estando defendida valientemente por la genie del pueblo y dos legiones. La zona que la rodeaba según afirman Amiano Marcelino y Teofilacto Simocatta era extremadamente árida, lo que la hacía difícil de tomar. Hoy, se localiza en el distrito de Sinyar, al noroeste de Mosul, Iraq.

