Nemea
Ciudad situada en el valle homónimo, al norte de Argólida, cercana y al oeste de Cleonas, de cuyo territorio formaba parte. Estaba ubicada entre Cleonas y Fliunte, a unos 8 km al sureste de esta última, y en el camino de Corinto a Argos, a unos 20 km al norte de esta ciudad. Era la sede de un santuario de Zeus y el lugar donde se celebraban los Juegos Nemeos. Está documentado que Nemea acogía los Juegos Nemeos por lo menos desde 573 a.C., que se celebraban cada dos años en el mes de julio, recibiendo los vencedores una corona de apio. Los habitantes de Argos hacían sacrificios a Zeus en Nemea, por lo que les correspondía el derecho a elegir uno de los sacerdotes del templo. Fue escenario de una batalla, en el año 394 a.C. de la guerra de Corinto, entre corintios, atenienses, argivos, eubeos, beocios y otros aliados, frente a los lacedemonios y sus aliados, en la que vencieron estos últimos. Los juegos siguieron realizándose en Nemea hasta que en torno al 270 a.C. se trasladaron a Argos. Arato de Sición trató de que volvieran a realizarse en Nemea en el 235 a.C.. Posteriormente se realizaron de manera alternativa en Argos y Nemea, hasta que la sede se trasladó a Argos de manera permanente. Desde finales del siglo XVIII se han hecho diversas excavaciones en Nemea. Se han hallado ruinas del templo de Zeus, del siglo IV a.C., levantado sobre las ruinas de uno anterior del que sólo se conserva uno de los muros. Se trata de un templo dórico períptero hexástilo, aunque también tiene columnas de orden jónico y corintio. El estadio se encuentra a unos 400 m del templo. Tenía capacidad para unos 40.000 espectadores. Hay tambien restos de un altar alargado donde los atletas realizaban juramentos y sacrificios antes de competir. En el sitio arqueológico hay también varios tesoros, un albergue para los extranjeros (xenon), otro para los atletas, casas para los jueces y unos baños públicos. Habitantes, nemeos. Hoy, cerca de los restos arqueológicos de Nemea se encuentra el pueblo de Iraklion, en el municipio de Corintia. Ver, Juegos Nemeos.
)o( MITOLOGÍA.- Es famosa por habitar en sus bosques un famoso león, que murió a manos de Heracles como uno de sus famosos doce trabajos. Una tradición acerca del nombre de la ciudad es que recibió su nombre por Nemea, una hija del dios-río Asopo. Se decía que en el monte Ápesas, que está situado sobre Nemea, fue donde Perseo hizo el primer sacrificio a Zeus Apesantio. La lemnia Hipsípila que había sido vendida como esclava de Licurgo y Eurídice, reyes de Nemea, cuidaba del hijo de ambos llamado Ofeltes. Pero tuvo que guiar hasta una fuente al ejército argivo que iba a luchar contra Tebas en el episodio mítico de los Siete contra Tebas, y mientras dejó al pequeño sobre una mata de apio alta; una serpiente lo mató. Después de este suceso los argivos instituyeron, en homenaje funerario al pequeño, los Juegos Nemeos. Pausanias ubicaba las tumbas de Ofeltes y de Licurgo en Nemea. También se menciona esta ciudad por ser allí donde Ío fue transformada en vaca. Ver, Heracles 1 (Los Doce Trabajos).

