Cortona

Ciudad de Etruria, en la Toscana, cuya fundación parece debida a los etruscos. Entre los siglos VIII y VII a.C., Cortona se convirtió en una importante ciudad etrusca. Probablemente, fue debido a su estratégica ubicación, que permitía un amplio control de territorios adyacentes. En 310 a.C. muchas ciudades etruscas fueron objetivo de Roma. Se formó una alianza de Cortona con Roma, que sin embargo no fue respetada y que dió lugar a un violento enfrentamiento cerca del lago Trasimeno. En el 450 los godos ocuparon Cortona, iniciándose su declive. Las grandiosas murallas que rodean la ciudad fueron construidas por los etruscos en el siglo IV a.C.. En Cortona se encontró también una placa de bronce con una de las más largas inscripciones etruscas, la Tabula Cortonensis (Ver). También se halló un lampadario etrusco en bronce, que resulta espectacular si se tiene en cuenta que es una obra del siglo V a.C., siguiendo una técnica conocida como cera persa, dibujando una medusa en el centro con múltiples figuras e iconos de ornamentación fantasiosa. Los denominados "melones etruscos" son unas tumbas con un tipo de bóveda que, con imaginación, podrían asemejarse a la forma de un melón. Hoy, Cortona, municipio de Italia, al sur de la provincia de Arezzo, al sudeste de la región de la Toscana, en la frontera con Umbría, Italia.
 
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