Arra
o Arrha. Garantía o señal. La palabra arrha es de origen semítico (arraabon). Era una cantidad de dinero o de cosas entregadas como garantía del cumplimiento de los pactado. En derecho clásico, se consideraba como un medio de prueba de la perfección del contrato, especialmente de la compraventa (argumentum emptionis contractae). En Oriente tenía el carácter de pena por el incumplimiento, de forma que la parte que desistía del contrato perdía las arras. Justiniano conserva el régimen clásico especialmente de las arras, pero deja como alternativa a los contratantes el pactar arras penitenciales. En este caso, si el que había dado las arras incumplía el contrato las perdía, y el que las había recibido debía restituirlas dobladas.

