Tigranes de Armenia
(siglo I a.C.). Hijo de Tigranes II de Armenia. Gozó del favor paterno que llegó a asociarle al poder y le dio las insignias de la realeza. Con el tiempo, por causas inciertas, conspiró contra su padre. Descubierto el complot tuvo que huir y se refugió en la corte del rey Fraates III de Partia, que le dio a su hija en matrimonio e invadió Armenia en apoyo de su yerno, pero el ejército parto no pudo ocupar la capital Artaxata y tuvo que retornar a su territorio, dejando una parte de las tropas al mando de Tigranes, que no tardó en ser derrotado por las fuerzas superiores de su padre. Entonces huyó y se refugió en el campamento de Cneo Pompeyo Magno que en ese momento avanzaba hacia Artaxata (66 a.C.). Cuando su padre Tigranes II se presentó a Pompeyo humildemente y se le sometió, Pompeyo le concedió el perdón y en lugar de poner en el trono al príncipe Tigranes, dejó al padre en posesión de una buena parte de su antiguo reino, y formó uno más reducido con las provincias de Gordiene y Sofene para Tigranes. Este mostró abiertamente su descontento por este arreglo y poco después se ausentó de los juegos que daba Pompeyo y desobedeció las órdenes del general romano en relación a los tesoros. Pompeyo lo hizo detener, y le llevó más tarde a Roma donde adornó su triunfo (61 a.C.). Su suerte final es desconocida.

