Lapislázuli
Gema de característico color azul ultramar, muy apreciada en joyería desde la antigüedad. El lapislázuli es una piedra semipreciosa, una roca compuesta por los minerales lazurita, silicato cálcico complejo que le proporciona el color azul característico, wollastonita y calcita, que producen el veteado gris y blanquecino, y pirita, que produce los reflejos dorados. Tiene peso específico de 2,4 y dureza de 5,5 en la escala de Mohs. Brillo vítreo y fractura concoidea. No es atacable por el ácido clorhídrico, hecho que facilita su diferenciación de otras rocas como la azurita que efervesce al reaccionar con ácido clorhídrico diluido (10 %). Prácticamente todo el lapislázuli utilizado en la antigüedad en Eurasia se obtenía de minas situadas en las montañas occidentales que se encuentran en el Hindukush de Afganistán, las cuales todavía son explotadas con procedimientos muy similares a los utilizados hace miles de años. Además de en Afganistán, hay otros depósitos en Alemania, Angola, Canadá, Chile (norte), Estados Unidos (California y Colorado), Birmania, Pakistán y Rusia (lago Baikal). En el antiguo Egipto se consideraba una piedra muy importante y preciada, adornando los escarabajos sagrados con ella, o en máscaras funerarias. También la usaban para la medicina en forma de polvo.

