Adimanto

(siglo III). Sectario maniqueo. Floreció en la segunda mitad del siglo tercero. No hay más pormenores de su vida privada. Fue, según dicen, uno de los tres discípulos predilectos de Manes. Éste le envió a predicar a Siria. Una vez allí, Adimanto, presumiendo acaso que la predicación no era propaganda suficientemente eficaz, por lo que tienen de efímeros los triunfos de la palabra hablada, compuso un libro donde trató de probar que la doctrina del Evangelio y los apóstoles era contraria a la antigua ley y a la doctrina de los profetas. Aparentemente, sus argumentos debieron de ser sólidos para que san Agustín creyera necesario refutarlos, escribiendo para ello un libro. No se tiene noticia de que Adimanto replicase a san Agustín.
 
Volver