Elefantes
Los griegos tuvieron marfil (Ver, Sellos) mucho antes de que viesen un elefante. Se encontraron por primera vez con elefante durante la guerra, en el año 326 a.C. cuando Alejandro Magno derrotó a Poro sobre el río Hidaspes. El propio Alejandro no los utilizó en la guerra, pero sus sucesores sí que lo hicieron. Se trataba de elefantes indios iguales a los que Pirro llevó en su expedición a Italia el año 280. Los elefantes utilizados por los cartagineses y por los Ptolomeos, eran los elefantes más pequeños de las subespecies de la sabana africana que capturaban en los Montes Atlas y Etiopía respectivamente. Los cartagineses los utilizaron para infligir una gran derrota a Régulo el año 255, pero los romanos habían aprendido cómo tratar con ellos antes de la batalla de Zama (202). En Roma fueron más frecuentes en Juegos y procesiones que en la guerra, aunque se utilizaron algunos en Pidna.

