Epigrafía griega

Sólo unas pocas inscripciones se conservan intactas, pues la mayor parte de las piedras se dañaron a lo largo del tiempo o se reutilizaron en construcción. Se pueden reconocer fragmentos de inscripciones por sus similitudes de piedra, escritura o contenido, y se pueden recomponer por encaje directo, rasgos en la piedra como roturas o color, o mediante consideraciones textuales. Las letras conservadas, que con frecuencia están en mal estado, se leen directamente o mediante fotografías o impresiones en papel o látex ("calcos"), que pueden revelar rasgos que no se aprecian a simple vista. Gracias a estas medidas se puede complementar un texto fragmentario, especialmente si se conoce la longitud de la línea, y por lo tanto el número aproximado de letras perdidas; esto es más fácil en las inscripciones, principalmente áticas, que usaban el sistema de rejilla conocido como stoichedon. La longitud de la línea también se puede inferir del uso de expresiones formulares. Las inscripciones que no contienen una fórmula datable y no se pueden fechar a partir de referencias internas a acontecimientos o individuos conocidos, se pueden datar con frecuencia de forma aproximada mediante rasgos de expresión o, más a menudo, mediante el estilo de las letras y las formas de letras particulares, puesto que muchos estados griegos arcaicos tenían formas locales de alfabeto que alteraban gradualmente, e incluso el posterior alfabeto estándar siguió desarrollándose durante las épocas helenística y romana. Las inscripciones se pueden dividir en documentos públicos y privados. Entre los decretos públicos, los más elementales consisten en leyes, tanto códigos legislativos como el de Gortina, o la ley sobre el homicidio de Dracón en Atenas, reinscrita a fines del siglo V a.C., o normas particulares para el futuro. La política exterior es un área fértil: el desarrollo del Imperio ateniense se debe reconstruir principalmente a partir del testimonio de documentos tales como tratados, decretos de la asamblea y las "ListasTributarias Atenienses", los detallados registros anuales de la parte de contribuciones dedicadas a Atenea. Registros financieros tales como catálogos, inventarios y cuentas, son especialmente valiosos porque tratan acerca de asuntos con frecuencia malamente atestiguados en la documentación literaria e ilustran acerca de los trabajos internos de un estado, así como sobre sus políticas. Los documentos públicos ilustran con frecuencia de forma oblicua acerca del funcionamiento de los mecanismos legales y constitucionales. Los fragmentos de cerámica usados en el ostracismo arrojan luz sobre la política y los políticos de Atenas en el siglo V. La epigrafía también es esencial para la prosopografía, el estudio de las figuras públicas particulares y sus interacciones. La costumbre vigente en las ciudades del período helenístico de conservar los decretos importantes en archivos ayuda a reconstruir su historia y la de los reinos helenísticos. Las inscripciones también arrojan información acerca de la República e Imperio romanos en el mundo greco- parlante. Los documentos privados que incluyen contratos y otros documentos legales como manumisiones, lápidas funerarias, dedicatorias, testamentos, grafitos y tablillas con conjuros, proporcionan testimonios sobre aspectos de la vida económica, social y privada, incluyendo el comercio, la artesanía, riqueza y rango, esclavitud, capacidad de leer y escribir y organización religiosa y creencias; con frecuencia también resultan valiosos para la prosopografía como testimonio de carreras y relaciones familiares.
 
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