Epigramas griegos
Originalmente se empleaba la palabra "Epigrama" para designar cualquier inscripción en verso tales como las que se podían encontrar en una lápida funeraria o en una pieza cerámica. En el período clásico adquirió una forma literaria, normalmente como uno o dos pareados elegíacos. Aunque eran fundamentalmente funerarios, los poetas escribieron epigramas desde Simónides hasta Aristóteles. En el período alejandrino el epigrama se desplazó desde el contexto epigráfico a otro puramente literario y se convirtió en un importante vehículo de expresión poética. Calímaco fue un maestro en el género. Se conservan unos 6.000 epigramas sobre un amplio temario en la Antología griega. Ver, Asclepíades, Filetas, Leónidas de Tarento, Meleagro.

