Brunilda
o Brunequilda (ca.534-613). Hija del rey visigodo de España, Atanagildo. Se casó en el 566 con Sigiberto, rey de Austrasia. Inteligente y enérgica, pero cruel, entabló con Fredegunda una lucha terrible, que ensangrentó Austrasia y Neustria. Persuadió a su marido a tomar las armas contra Chilperico, rey de Neustria, que después de casarse con Galsuinta, hermana de Brunequilda, la hizo dar muerte para casarse con Fredegunda. Sigiberto fue muerto a traición en su campamento y Brunequilda cayó en poder de Chilperico. Al cabo de algún tiempo pudo escaparse con Meroveo, hijo del rey de Neustria y se casó con él. Volvió a Austrasia, gobernó durante el reinado de su hijo Childeberto y en el de sus nietos Teodorico y Teodoberto. Después de muertos estos, los grandes de Austrasia, para que no recobrase Brunequilda la autoridad, llamaron a Clotario II, hijo de Fredegunda, el cual venció a Brunequilda, la hizo prisionera y después de entregarla a la brutalidad de sus soldados, la hizo atar por los cabellos a la cola de un caballo salvaje y quemar sus restos.

