Biografía latina

La escritura de biografía en Roma era deudora tanto de tradiciones nativas que consistían en la composición de obituarios y elogios en honor de hombres famosos como de los modelos griegos. El elemento biográfico con frecuencia es central en los discursos de Cicerón, como también lo es el autobiográfico en las memorias de personajes republicanos tales como C. Graco y Sila y, posteriormente, de miembros de la familia imperial tales como Augusto, Tiberio, Adriano y Severo. La biografía encomiástica se desarrolló a partir de la oposición nostálgica en los primeros años del Principado (ejemplificada en estudios de Catón el Joven sobre Bruto o Cicerón) hasta la vida escrita por Tácito de su suegro Agrícola. Tal vez fue Nepote el primero en imitar en Roma las biografías helenísticas griegas al escribir Vidas carentes de críticas pero llenas de interés anticuario. Intereses semejantes inspiraron a Suetonio, que tuvo acceso a archivos y correspondencia imperiales y escribió sobre sus personajes como individuos particulares. Lo imitaron los autores de la Historia Augusta. Ver, Historiografía romana.
 
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