Emaús
o Emmaús. Esta ciudad de la Palestina Prima, célebre por la aparición de Jesús resucitado a dos de sus discípulos, es mencionada por primera vez en 166 a.C. al derrotar Judas Macabeo al ejército de Gorgias. Poco después el general sirio Bacchides se fortificó en ella. En el siglo IV, durante la rebelión de Atrongio contra los romanos, los habitantes abandonaron la ciudad, que fue destruida casi por completo por Varo. Vespasiano se apoderó de ella en los comienzos de su campaña contra los judíos, y la denominó Nicopolis, colocando una guarnición en su proximidad. Según Eusebio y san Jerónimo, este nombre únicamente fue adoptado en 223 por Julio el Africano, gobernador de la ciudad, y empleado por la mayoría de escritores cristianos. Juliano el Apóstata mandó inutilizar la fuente donde, según la tradición, se había lavado Cristo los pies. Con la invasión árabe los habitantes abandonaron la ciudad; pero debieron de volver pronto, pues Emmaús continuó siendo un centro importante. En ella se establecieron los cruzados en 1099 antes de llegar a Jerusalén. El actual Am es una aldea musulmana situada a unos 24 km de Jerusalén en la carretera de Jaffa. Todavía en contemplarse las ruinas de una espléndida basílica contruída en el siglo IV o V y restaurada por los cruzados. Bajo Heliogábalo, Emaús-Nicopolis se convirtió en Antoninópolis. Hoy, Amwas o Imwas, Jordania.

