Desconocido

Los atenienses tenían un altar dedicado al dios Desconocido. Los unos dicen que habiendo Filípides sido enviado a los lacedemonios para tratar con ellos de un socorro contra los persas, se le apareció un espectro que se lamentó de no tener un altar en Atenas, que los había erigido a todos los otros dioses. Prometió también socorrer a los atenienses si le tributaban un culto y los honores divinos. Algún tiempo después alcanzaron una victoria. Se atribuyó al dios desconocido, y se le erigió un templo y un altar. Según otros en un tiempo de peste, habiéndose los atenienses dirigido inutilmente a todos los dioses, creyeron enviado este azote por una deidad que no conocían, le dedicaron un templo con esta inscripción: al dios de Europa, Asia y Libia, y al dios desconocido y extranjero. Tertuliano refiere que Roma tenía un templo semejante. Ver, Epiménides.
 
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