Látigo

Los romanos colgaban uno en los carros de triunfo, como para advertir al que triunfaba, de la visicitud de la fortuna y la venganza de las leyes, si la prosperidad le embriagaba hasta el punto de hacerle salir de la línea del deber. Era también uno de los atributos de Osiris. Vosio pretende que los látigos sirvieron en otro tiempo para hacer una especie de armonía en la fiestas de Ceres y Baco.
 
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