Estanque sagrado

Todo templo egipcio tenía un estanque sagrado, excavado en el limo o en los terrenos vecinos a la llanura del Nilo. El agua, venida de las profundidades, surgía del Océano primordial, por lo cual tenía virtudes purificadoras. El sumo sacerdote acudía allí todas las mañanas a purificarse. Allí se representaban los episodios de la pasión de Osiris en el mes de Choiak.
 
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