Griego

Idioma. A lo largo de la antigüedad el idioma fue el principal lazo de unión de los griegos. El criterio esencial para poder participar en los Juego Olímpicos, era ser de habla griega: cualquiera que no lo fuese era considerado bárbaro. El mundo griego se definía por la difusión del griego, y hacia el siglo V a.C. había pocos parajes de las costas de los mares Mediterráneo y Negro en donde ese idioma no estuviese en uso. El idioma también contribuía a la soberanía de cada una de las ciudades-estado, puesto que cada una de ellas desarrollaba y utilizaba su propio dialecto. Estos dialectos eran mutuamente inteligibles, pero cuando se establecían tratados entre estados que utilizaban más de un dialecto se redactaban copias en cada uno de ellos. La supremacía política y comercial de Atenas en el siglo V a.C. llevó a una amplia adopción del dialecto ático a través del área del Egeo. El duradero prestigio cultural y educativo de Atenas lo extendió todavía más lejos y le proporcionó una larga primacía. Con el ascenso de Macedonia la naturaleza del helenismo cambió. La unidad política y lingüística fueron de la mano; en la medida que las ciudades-estado perdían su soberanía, también sus dialectos morían gradualmente. Un nuevo dialecto común o koiné ocupó su lugar y, tras las conquistas de Alejandro, llegó a ser la lengua común de las personas educadas de todo el mundo helenístico. El cristianismo lo adoptó como su idioma específico y también fue el idioma del Imperio Bizantino. Es el idioma del mundo griego hasta nuestros días y ha ejercido una gran influencia sobre todos los idiomas europeos modernos.
 
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