Guerras civiles romanas

Tras las reformas del ejército llevadas a cabo por Mario se estableció un círculo vicioso según el cual los soldados buscaban de forma continuada recompensas que le otorgaba su comandante y su comandante buscaba el apoyo de sus soldados en su carrera política. Cuando Sulpicio Rufo y Mario privaron a Sila de su comando contra Mitrídates VI el año 88 a.C., Sila fue el primer general en marchar contra Roma. En el 87, con Sila en el este, Cinna y Mario capturaron Roma. De regreso en el año 83, Sila derrotó a Norbano y a Carbo para retomar Roma. Las guerras civiles que terminaron con la República, comenzaron el año 49 a.C. cuando César expulsó a Ppompeyo de Italia. Las batallas de Farsalia, Tapso y Munda aseguraron el dominio de César. Tras el asesinato de César la guerra civil se reanudó. Octavio primero se enfrentó con Antonio para seguidamente unirse con él para derrotar a los enemigos de César en Filipos. Posteriormente Augusto eliminó a sus rivales por la fuerza: Sexto Pompeyo, Lépido y Antonio (en Accio), tras lo cual estableció el Principado. Durante el gobierno de los Julio-Claudios el "secreto" de que la monarquía se apoyaba en la fuerza militar se guardó hasta el "año de los cuatro emperadores" (69), cuando Galba, Otón y Vitelio lucharon por el trono antes de que finalmente Vespasiano consiguiese establecer la Dinastía Flavia. Aunque hubo diversas rebeliones (Avidio Casio), las guerras civiles importantes no reaparecen hasta después de la muerte de Pertinax el año 193. Entonces Didio Juliano tomó el poder y Septimio Severo se rebeló. Los ejércitos provinciales estaban en este momento dispuestos a seguir a sus comandantes contra cualquiera de sus enemigos o contra la misma Roma. Didio Juliano murió pronto y Severo derrotó a otros dos rivales, Clodio Albino y Pescenio Níger, consiguiendo establecer de este modo la Dinastía de los Severos. El desencadenamiento de la guerra civil se evitó durante el mandato de esta dinastía con una excepción, la derrota del poco duradero interregno de Macrino, hasta el asesinato de Severo Alejandro el año 235. Seguidamente a lo largo del siglo III hubo una guerra civil endémica hasta que Diocleciano restauró el orden temporalmente. El Bajo Imperio siguió sufriendo estallidos periódicos que guerra civil. Ver, Armas, Armaduras romanas, Guerra romana.
 
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