Guerra latina

(341-338 a.C.). Durante el siglo IV a.C. las ambiciones territoriales de Roma, que quedaron claras, por ejemplo, con la anexión de Túsculo el año 381, comenzaron a verse como una amenaza para los latinos y sus vecinos meridionales, los Volscos, auruncios, sidicinos y campanos, que en el año 341 terminaron por tomar las armas. La principal batalla en la consecuente Guerra Latina tuvo lugar en Veseris el año 340, con el episodio de la devotio de P. Decio Mus), en la que los romanos dirigidos por T. Manlio Torcuato resultaron vencedores. La guerra terminó con la firma de un tratado en el año 338 mediante el cual algunas ciudades latinas y volscas quedaron plenamente incorporadas con la ciudadanía romana plena, por ejemplo Aricia y Antium, mientras que los restantes latinos permanecieron como aliados y siguieron compartiendo privilegios recíprocos con Roma (conubium y commercium, ver, Ciudadanía romana), pero se les prohibió tener tratos entre sí. Desde entonces el status latino significaba que la ciudad en cuestión tenía una relación con Roma específica y que no era un simple miembro de una comunidad más amplia. Mediante el mismo trato los campanos se incorporaron con la forma de ciudadanía limitada conocida como "ciudadanía sin voto". Ver, Municipium.
 
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