Guerra romana
Roma fue fundamentalmente un poder terrestre. Desde los tiempos más antiguos el ejército romano se basaba en la infantería pesada. La antigua falange se sustituyó en el siglo IV a.C. por la más flexible legión. Aunque siguió evolucionando, la legión existió hasta el final del Imperio. Las legiones eran competentes para el asedio y sus habilidades se ponían a punto diariamente levantando un campamento atrincherado. El campamento las hacía más lentas estratégicamente, pero incrementaba su seguridad táctica. Las legiones operaban con la mayor eficacia en la guerra de alta intensidad de batallas campales y asedios. Unidades más ligeras formadas por tropas auxiliares estaban disponibles para operaciones de baja intensidad y misiones de apoyo en operaciones de mayor envergadura. Durante el Principado, para preservar las vidas de los ciudadanos romanos, se hicieron intentos para reemplazar a las legiones con auxiliares en las batallas campales. Desde el siglo III, la caballería pesada comenzó a reemplazar a la infantería pesada como la principal fuerza de choque en las guerras de los romanos. Ver, Armas, Armaduras romanas, Marina romana.

