Enûma Elish

Poema babilónico que narra el origen del planeta. Enûma Elish son las dos primeras palabras del poema recogido en unas tablillas halladas en las ruinas de la biblioteca de Asurbanipal (668-627 a.C.) en Nínive. Cada una de las tablillas contiene entre 115 y 170 líneas de caracteres cuneiformes datados en el año 1.200 a.C.. Según este mito, antes de que el cielo y la arena tuviesen nombre (no tenerlo equivalía a no existir), la diosa del agua salada Tiamat y su esposo el dios del agua dulce Apsu, engendraron una familia de dioses con la mezcla de sus manos, y estos a su vez a otros dioses. Estos nuevos dioses le disgustaban a Apsu, quien decidió destruirlos. Aunque uno de ellos, Ea, se anticipó a los deseos de Apsu haciendo un conjuro y derramando el agua sobre él, para luego comerlo. Ea, o Nudimmud "el que crea y procrea", junto a Damkina, engendró a Marduk el dios de Babilonia. Al tiempo, Tiamat, resentida por la muerte de su esposo decide tomar venganza y rebelarse, le da mucho poder a Kingu su nuevo esposo, y le entrega las tablillas del destino. Marduk es nombrado por los dioses para enfrentar a Tiamat, que accede con la condición de que se le invistiera con el poder absoluto sobre todos los dioses, finalmente vence a Tiamat la mata y con su cuerpo crea el cielo y la arena. Luego a Kingu le son arrebatadas las tablas del destino. Marduk, exultante, planea realizar obras estupendas y las comunica a Ea. Kingu es condenado a morir por ser el jefe de la rebelión y, con su piel, Ea crea a la humanidad. En honor a Marduk se construyó el Esagila en el Etemenanki. El poema puede ser visto como la historia de la eterna lucha entre el Orden y el Caos puesto que muestra el arquetipo del guerrero que lucha contra el Caos, pese a no conseguir derrotarle nunca, por lo que la lucha es constante. Por ello, Marduk, dios de la luz y el orden, debe vencer a Tiamat, quien representa a la oscuridad y el caos. Erich Fromm considera Enûma Elish como la expresión poética de la transformación de la sociedad desde el matriarcado al patriarcado, más precisamente el cambio de paradigma de la fertilidad de la tierra como fuente de la vida y la creación, a la razón como fuente de la creación humana, dando el paso desde una sociedad primitiva basada en una autoridad racional a una en que la autoridad está basada en el poder.
 
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