Betel
o Beth El o Beth-El o Beit El o Bethel "Casa de El" o "Casa de Dios". Ciudad fronteriza descrita en la Biblia hebrea como localizada entre el territorio de la tribu de Benjamín y la de Efraín y también como un lugar nombrado por Jacob. Estaba situada a unos 20 km de Jerusalén. Bajo el dominio israelita, Betel perteneció primero a la tribu de Benjamín, pero más tarde fue conquistada por la tribu de Efraín. Eusebio de Cesarea y Jerónimo describen a Betel en su época como un pequeño pueblo que se encontraba a 12 millas romanas al norte de Jerusalén, a la derecha o al este de la carretera que conduce a Neápolis. La mayoría de los académicos identifican a Betel con Beitin, en Cisjordania. Betel se menciona varias veces en el Génesis. Betel se menciona de nuevo en el libro de Josué, en el libro de Jueces y en el libro de Samuel. Después de que el reino de Israel se dividió en dos reinos tras la muerte del rey Salomón, Jeroboam, el primer rey del reino del norte de Israel hizo dos becerros de oro, uno en Betel, y el otro en Dan, en el extremo norte de su reino. Aparentemente, esto era para hacer innecesario que el pueblo de Israel tuviera que ir a Jerusalén para adorar en el templo. Parece que esta acción provocó la hostilidad de los judíos. En el Libro de los Reyes se dice que los profetas Elías y Eliseo visitaron Betel en un viaje de Gilgal a Jericó poco antes de que Elías fuera llevado al cielo sin morir. Más tarde, cuando Eliseo regresó solo a Betel, se dice que algunos hombres jóvenes lo provocaron mientras subía al santuario y los maldijo, con lo cual 42 de los jóvenes fueron nuertos por osos. A continuación se menciona a Betel en relación con el décimo rey de Israel, Jehú (ca.841-814 a.C.). A pesar de que mató a los profetas de Baal y destruyó su templo, se dice que Jehú continuó tolerando la presencia de los becerros de oro en Betel y Dam. El santuario es mencionado con desaprobación por el profeta Amós (ca.750 a.C.). Aparentemente no fue destruido en las invasiones asirias del reino de Israel en ca.740 y 722, pero finalrnente fue derruido completamente por el rey Josías de Judá (ca.640-609 a.C.). Betel se menciona en Esdras y Nehemías como lugar de reasentamiento en el momento del regreso de los exiliados de Babilonia. Unos años más tarde, el profeta Oseas (siglo VIII a.C.) habla de la "iniquidad" de Betel y Jeremías habla de la "vergüenza" que trajo sobre Israel. Oseas describe como los israelitas están abandonando a Adonai por la adoración de Baal, y los acusa de hacer o usar imagenes para la adoración a los ídolos. La principal de ellas, según parece, era la imagen del becerro en Betel que estaba siendo adorada como una imagen de Baal, de donde recibió el nombre de Bet-aven, "casa de la iniquidad" con que la designaron los profetas. Betel fue habitado y fortificado de nuevo por Bacchides el sirio en el tiempo de los Macabeos. Josefo nos dice que Betel fue capturado por Vespasiano. Después de los escritos de Eusebio y Jerónimo, no se encontró más referencias a Betel en el registro histórico escrito. Sin embargo, las ruinas en Beitin son más grandes que las de un pueblo y parecen haber sufrido una expansión en una época posterior. Hoy, Beitin, gobernaciones de Ramallah y al-Bireh, en la zona central de Cirjordania, Palestina.

